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Los nacionalistas dominan las elecciones bosnias

Los jefes nacionalistas de Bosnia, los representantes de los partidos que llevaron al país al desastre, encabezan rotundamente el escrutinio de las primeras elecciones presidenciales en el devastado país balcánico tras cuatro años de guerra. Haciendo buenos los pronósticos, tanto Alia Izetbegovic, por parte musulmana, como el croata Kresimir Zubak, eran los más votados la pasada medianoche, con el 81% y el 83% de los sufragios, respectivamente, en la federación bosnia. El tercer dirigente nacionalista, el radical serbio Momcilo Krajisnik, obtenía el 78% de los votos en la Republika Srpska. Ellos formarán la primera presidencia colectiva del nuevo Estado de Bosnia-Herzegovina.

Ninguno de sus más directos rivales de las opciones no étnicas alcanzaba a esa hora más del 19% de los votos. Haris Silajdzic, el principal oponente de Izetbegovic en el campo musulmán, rondaba el 15%. De la lentitud del escrutinio da idea el hecho de que 48 horas después del cierre de los colegios la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) no haya sido capaz de contar más que 38 de los 109 distritos electorales. La organización responsable de las elecciones no ha facilitado todavía el porcentaje de votantes en las dos mitades de Bosnia.Los resultados preliminares de los comicios, cuyo desarrollo ha recibido la bendición del jefe de los observadores internacionales, Ed Van Thijn, van conociéndose gota a gota. "El proceso va más lento que lo esperado", aseguran los responsables de la OSCE, aparentemente superados por la tarea. En cascada, y tras la jefatura del Estado colectiva, irán conociéndose la composición del Parlamento nacional de Bosnia, la de los Parlamentos de sus dos entidades constitutivas y la presidencia de la Republika Srpska.

El espaldarazo final a las elecciones destinadas a reinventar una Bosnia plural y multiétnica vino ayer de manos de Van Thijn. El político holandés, que ha desplegado casi mil observadores, considera en su informe preliminar "extremadamente positivo" el desarrollo de los comicios. Su juicio, crítico con el nivel de la campaña electoral y la falta de libertad informativa, es abiertamente elogioso respecto de las condiciones técnicas y el desarrollo pacífico de la votación, en la, que no ha apreciado irregularidades graves.

El político holandés evitó pronunciarse abiertamente sobre el grado de libertad y limpieza de los comicios, "porque no son unas elecciones normales, son un primer paso para la resolución de un conflicto". Van Thijn, con fama de independiente y muy crítico en el pasado, considera que la libertad de movimientos proclamada en Dayton está más en el papel que en la realidad y lamenta el escaso número de refugiados que se atrevieron a cruzar las líneas de separación entre las dos mitades de Bosnia.

Al igual que la OSCE, también la OTAN y las Naciones Unidas corrigen sus estimaciones triunfalistas del domingo. Los 20.000 refugiados musulmanes que, según el portavoz de ONU, habían cruzado la Enea de separación para votar en el territorio serbio, donde vivían antes de ser expulsados, se han quedado en 13.500. Los 4.000 serbios que lo habían hecho en sentido contrario son ahora 1.200. Si las cifras significan algo, éstas apuntalan los temores de quienes creen que las elecciones del sábado afianzarán la partición tribal de Bosnia en lugar de cimentar su unificación. Casi nadie, como admitía ayer Van Thijn, ha querido o se ha atrevido a cruzar al territorio dominado por sus enemigos. El comisario internacional consideró imperativo "abrir" realmente el país antes de que se celebren las postergadas elecciones municipales.

La agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) ha vuelto a desmarcarse del significado que las Naciones Unidas, la OTAN y la OSCE atribuyen a una participación electoral, la de los refugiados musulmanes, que deja pequeños los vaticinios más pesimistas. Mientras la ONU achaca el rechazo al aplazamiento de los comicios municipales, que habría desmotivado a los potenciales votantes, y la OSCE culpa a las autoridades locales, que no habrían garantizado suficiente seguridad a los ciudadanos, el representante de ACNUR, Chris Janowski, fue mucho más contundente al declarar ayer en Sarajevo que las elecciones no van a dar la vuelta a la limpieza étnica".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 17 de septiembre de 1996

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