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La proclama de Anguita a favor de la república agrava las tensiones internas en IU

La proclama de Julio Anguita, secretario general del PCE, por un Estado republicano y su amenaza de abandonar el pacto constitucional levantó ayer un auténtico aluvión de críticas. Dentro de IU -en la que el PCE es mayoritario- las propuestas de Anguita provocaron el rechazo de Nueva Izquierda y el malestar de Iniciativa per Catalunya. Pero el dirigente comunista volvió ayer a reafir mar sus palabras: Si continúa el incumplimiento constitucional de las demás fuerzas políticas, el PCE situará la exigencia de la república y el derecho a la autodeterminación en primera línea de su acción política.

El llamamiento a la unidad que Julio Anguita realizó el pasado viernes en el mitin del PCE ha servido para lo contrario: para ahondar en la división interna de IU, de la que el PCE forma parte, y de la izquierda socialista con la que IU busca acuerdos conjuntos de oposición. Diego López Garrido, dirigente de Nueva Izquierda destacaba, precisamente, esa ruptura de la unidad, y señalaba que la propuesta era "una huida hacia adelante ante el fracaso de la política defendida por Julio Anguita".López Garrido acusaba al secretario general del PCE de ignorar lo que es un pacto constitucional -"cree que esto es un contrato de inquilinato"- y lamentaba que los enormes esfuerzos de todas las fuerzas políticas para lograr un consenso que "ha permitido la normalización política en torno a la Monarquía sean puestos hoy en cuestión. ¿Es que la república acabaría, por ejemplo, con los problemas del paro?" se preguntó. "Y que conste", matizó, "que yo no soy monárquico". "Julio Anguita delira", sentenció Cristina Almeida. Pero hay algo más que delirios.

Nueva Izquierda, como dijo ayer Juan Berga, "nunca va a seguir a Anguita por una senda que no sea la constitucional", y aunque las palabras del dirigente comunista fueran pronunciadas desde la tribuna del PCE son, para Nueva Izquierda, un nuevo intento de implantar la hegemonía comunista en IU.

Ayer Anguita, en la Casa de Campo, fuera del ardor del mitin, pedía que se dejara fuera a IU de este debate e insistía en sus planteamientos: ¿Qué que quise decir? Lo que dije: que ante la ruptura del contrato que fue el pacto constitucional por parte de las otras fuerzas, si continúa esta degradación democrática, el PCE situará en primera línea sus reivindicaciones del derecho a la autodeterminación y de un Estado federal y republicano".

Las reacciones dentro del PCE han sido de apoyo al líder. En la madrugada del sábado militantes de base comentaban el discurso en términos elogiosos. "¿Es verdad que ha proclamado la república?", preguntaban los que no habían llegado a tiempo para escuchar sus palabras. Ángel Pérez, secretario del PCE de Madrid, advertía: "Yo no creo que los problemas de este país vayan a resolverse con un Estado republicano". Pero eso no impide que "la argumentación de Anguita, como enunciado teórico", fuera impecable. "Si los demás rompen el consenso, el PCE tiene perfecto derecho a volver a sus principios, a los que nunca ha renunciado".

Pero no todos lo han apoyado. La intervención de Anguita era recibida por dirigentes de Iniciativa per Catalunya (socio de IU), presentes en la Fiesta del PCE, con un profundo malestar. Pero no hubo declaraciones, sólo comentarios de incredulidad en privado, a la espera de la valoración oficial que hoy hará la dirección de IC.

Para Víctor Ríos, portavoz de Presidencia de IU, que insistió en que daba una "opinión puramente personal", las palabras de Anguita eran una advertencia al Rey para que no rompa el papel que le asigna la Constitución y que él mismo asumió al decir que era el rey de todos los españoles". "El Monarca", añadió, "deja de jugar ese papel cuando desciende a opiniones políticas que no comparten millones de españoles, como la OTAN o los criterios de convergencia de Maastricht".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 16 de septiembre de 1996

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