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Escándalo en Alemania por ventas ilegales a Libia

El caso de la venta ilegal a Libia de material tecnológico susceptible de ser utilizado para la fabricación de armamento químico, por el que han sido detenidos dos directivos de empresas alemanas, amenaza con convertirse en un nuevo escándalo para el servicio de espionaje alemán, Bundesnachrichtendienst (BND). Según la revista Stern, la tercera persona que está siendo buscada en relación con la exportación ilegal es un colaborador del propio BND, quien en repetidas ocasiones informó de sus actividades a los servicios de espionaje.Tras el caso del plutonio, en el que fueron detenidos dos españoles y en el que no se han despejado las dudas sobre la participación del BND, el Parlamento alemán ha decidido abrir una nueva investigación para esclarecer la relación del espionaje en la venta a Libia.

Willfried Penner, presidente de la comisión de control parlamentario que supervisa las actuaciones del espionaje, ha manifestado que de momento no hay indicios de ningún falló en la actuación del Gobierno, pero la comisión va a investigar el asunto "muy intensivamente".

Según la revista Stern, el ciudadano libanés con pasaporte alemán Bergé Balanian, que está siendo buscado por la policía como miembro de la trama ilegal, era un colaborador del BND desde hace cuatro años y había informado a sus contactos de las actividades que se estaban llevando a cabo. El BND ha reconocido haber mantenido contactos con Balanian, aunque un portavoz del organismo ha negado que se le pueda llamar colaborador.

Tras la pista de Balanian

Balanian, que residía y se encontraba en Bélgica el pasado día 9 de agosto, cuando fueron detenidos los dos directivos relacionados con el caso, está ahora en paradero desconocido y, según reconocieron miembros de la investigación, podría hallarse en Libia.Según la fiscalía y la policía, el ciudadano libanés y los dos alemanes detenidos exportaron a Libia, a través de Bélgica, material de Siemens y otras empresas alemanas que puede ser utilizado para la mezcla de gases y la fabricación de armas químicas. La operación se desarrolló entre los años 1990 y 1993, vulnerando la legislación alemana relativa a la venta internacional de este tipo de productos.

Los miembros de la oposición parlamentaria han exigido al Gobierno que informe detalladamente de las actividades del BND en relación con este caso, ya que, según el portavoz de los verdes, "resulta poco creíble que si colaboraban con Balanian no supiesen nada de la venta a Libia". El portavoz socialdemócrata en la comisión que investiga el contrabando del plutonio ha pedido, por su parte, que "la cancillería ponga todas las cartas sobre la mesa" y que, en caso de ser necesario, sea la misma comisión la que investigue la relación del BND con los dos asuntos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 22 de agosto de 1996