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Paris afirma que sus relaciones Argelia no cambiarán

"El Gobierno francés no dejará que le desvíen de su camino respecto a Argelia", declaró ayer su ministro de Asuntos Exteriores, Hervé de Charette, al conocer la noticia del asesinato del arzobispo de Orán, Pierre Claverie, a quien definió como un "hombre de fe, justicia y valentía". El ministro calificó el crimen de "un acto innoble.El primer ministro, Alain Juppé, mostró también su indignación y dijo que esta acción "sólo puede reforzar la determinación de todos aquellos que rechazan la violencia y el odio y que encaman la voluntad de que la concordia y la paz venzan". Para el ministro De Charette, el asesinato no influirá en las relaciones entre París y Argel, que son, dijo, "serenas y cordiales".

Toda la clase política francesa -los socialistas han hablado de inútil "terrorismo e intolerancia" y de necesidad de "solución política"- admitió que el asesinato de Claverie era un gesto en contra de Francia y de sus intentos de aproximación con el actual Gobierno y con la oposición democrática de Argelia.

El propio arzobispo, entrevistado pocas horas antes de morir, había dicho que la reciente visita de De Charette a Argelia, la primera a dicho país de un ministro francés de Exteriores desde enero de 1993, era muy importante aunque su efecto iba a ser ambiguo: "Creo que para aquellos que sienten cariño por los vínculos que Argelia mantiene con el exterior y desean que el país no se encierre totalmente, la visita es extraordinariamente positiva y muy deseada. Pero para los que se oponen a toda influencia extranjera puede servir para redoblar la violencia o, cuando menos, para buscar un atentado".

Para el cardenal Jean-Marie Lustiger, arzobispo de París, "en todo ese asunto hay un error de interpretación, reina una gran confusión: se presenta el terrorismo como una guerra cuando no es una guerra sino simple asesinato". Para el cardenal la cobardía y el crimen" caracterizan acciones como la que acabaron con la vida del arzobispo de Orán: "Matar niños, mujeres y religiosos que no han hecho ningún daño y van desarmados no tiene nada que ver con la guerra". Lustiger pidió a "los países islámicos" que tengan "el valor de decir esto".

El Gobierno español expresó su "profunda consternación" por la muerte de Claverie y transmitió su pésame a los Gobiernos francés y argelino y a la comunidad católica de Argelia. Por su parte, el papa Juan Pablo II expresó también su "gran tristeza".

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