La bajada de la fiscalidad evita un "descalabro"
La rebaja del impuesto de matriculación para los vehículos de mediana y pequeña cilindrada, que entró en vigor el 1 de enero ha evitado que el sector de la automoción "sufriera un descalabro" en el primer semestre del año, según ha señalado Blas Vives, secretario general de Faconauto, la organización que agrupa a los concesionarios de automóviles.
Vives confía en que las ventas crezcan no sólo por la menor fiscalidad, sino por el crecimiento económico.
Hay un dato que la patronal Faconauto resalta como positivo: se observa un cambio de tendencia respecto a los dos últimos años que estuvieron caracterizados por un aumento excepcional de las ventas de las empresas alquiladoras en detrimento de las ventas a particulares.
Faconauto lleva insistiendo desde hace tiempo que el sector de concesionarios, dominado por empresas pequeñas y medianas, está sobredimensionado y pide un trato fiscal diferenciado y más favorable a estas empresas. La patronal de concesionarios también ha pedido la eliminación del impuesto de matriculación, aunque el Gobierno ha dicho que habrá que esperar a que se reduzca el déficit público.


























































