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Entrevista:

"Soy la cabeza que debe coordinar las telecomunicaciones y la información"

A sus 32 años, Miguel Ángel Rodríguez se ha convertido en un miembro del Gobierno con control sobre toda la información oficial que difunde el Gabinete. Además de lo cual le ha cogido gusto a salir en la televisión y a influir en el incipiente pero multimillonario negocio de las telecomunicaciones.

Antes agitaba las aguas desde el Partido Popular. Ahora preferiría dominar desde el sosiego, en el Gobierno de José María Aznar.Pregunta. ¿Le podrían nombrar empresario del año, por haber sido la persona que ha colocado a más gente en menos tiempo?

Respuesta. He hecho algunas propuestas de nombramientos, y han sido aceptadas. No he propuesto a nadie por ser amigo.

P. ¿Ha dado instrucciones para que ningún comunicado oficial de cualquiera de los 14 ministerios sea difundido sin que lo haya revisado usted?

R. Desde la Secretaría de Comunicación se coordina el trabajo de todos los gabinetes de prensa. No es censura previa, es saber lo que está trasladando el Gobierno a la sociedad.

P. ¿Echa de menos los medios técnicos de la oficina de información del PP y el sueldo de director de Comunicación del PP?

R. Me he encontrado medios técnicos mucho más atrasados de los que tenía en el PP. Echo de menos el sueldo, pero he venido aquí por un reto personal.

P. Por cierto ¿es usted el portavoz del Gobierno?

R. No. Soy quien da cuenta a los medios de comunicación de los acuerdos del Consejo de Ministros. A diario, serán los ministerios los que respondan sobre los asuntos que les conciernan.

P. El "váyase, señor González" ¿fue obra suya?

R. [Silencio de 13 segundos] El "váyase, señor González" nació de una reunión... en la que yo estaba.

P. ¿Evita aparecer como autor de una frase que ahora le suena a poco acertada?

R. En su momento, esa frase definía toda una situación. Y fue efectiva. Fue dicha en buen tono, en un momento importante.

P. Lo de que el PP había dejado de ser la derecha y había pasado a ser el centro-derecha ¿también fue ocurrencia suya?

R. Eso sí que fue un objetivo de Aznar y de la estructura del PP desde el principio. Un líder trabaja con un equipo, unas veces acierta uno y otras, otro. Hasta puede decir alguna vez: "No me habéis valido de nada".

P. ¿Aznar le ha dicho alguna vez: "No me calientes la cabeza"?

R. (Risas) Es misión de una persona que está cerca del presidente calentarle la cabeza.

P. ¿Usted fue la piedra que Aznar tiró en el estanque del negocio de las telecomunicaciones?

R. Si me siento orgulloso de algo no es de la polémica, sino de que ahora todo el mundo habla de un sector del que nadie hablaba. He defendido principios -la libertad, la universalidad de la telecomunicación y la necesidad de que España avance en ese mundo-, no he defendido ni atacado intereses.

P. Siendo uno de los principios quie defiende el de la libertad ¿cómo es que hoy le preocupa el reparto de las transmisiones de partidos de futbol y recomienda un pacto entre las empresas que aspiran a esos contratos?

R. ¿Se imagina alguien el problema social que podría haber en España si por un mal cálculo económico cuatro equipos de primera división situados en cabeza de la Liga tuvieran que quebrar? Me preocupa que se hable de cantidades de dinero que requieren un volumen de usuarios que no se alcanzaría en tres años. Mi misión es advertir y recomendar, no instar ni obligar. ¡Qué importante sería que las televisiones españolas llegaran al acuerdo de competir entre ellas sanamente, pero no dejarse comer el terreno por televisiones no hispanas! Si no hay cierto marco de entendimiento, los anglosajones pueden derribar la débil estructura financiera de las televisiones españolas.

P. ¿No encuentra poca coherencia entre esa preocupación y la movilización que usted encabezó para que los ayuntamientos del PP emprendieran actuaciones alegales, o al menos muy discutibles, justo cuando se iba a aprobar la ley reguladora de las telecomunicaciones por cable?

R. El desarrollo del cable en los dos países más cableados del mundo, Estados Unidos y Argentina, ha sido municipal.

P. ¿Ha llamado a su Secretaría de Comunicación en vez de Información para conservar algún derecho a opinar sobre telecomunicaciones?

R. No es que tenga el derecho, tengo el deber de opinar en toda materia de comunicación, aunque solo sea porque de eso sé. La conexión entre el mundo empresarial de la telecomunicación y el mundo empresarial de la información necesita una cabeza, que en este caso es la mia, que sepa en que medida se está moviendo todo el sector. Todo lo integrado en ese mundo mueve muchísimo más dinero que sectores que han merecido un ministerio, y por eso debe tener no digo una sola cabeza pero sí una misma opinión.

P. ¿No será usted la mano que mece la cuna?

R. (Risas) Yo soy un periodista metido en la política.

P. ¿Qué diferencia a "un periodista metido en la política" de cualquier otro político?

R. Estoy entre dos aguas: a los políticos les tengo que decir que los periodistas tienen razón, y a la inversa.

P. ¿Le gusta ser árbitro?

R. El arbitraje es una de las funciones principales de quien está en contacto con la prensa y la política.

P. ¿Sigue siendo partidario de suprimir uno de los canales de TVE?

R. Cuando tengamos en casa 50 canales y TVE esté dentro del proyecto de digitalización, no sé si poniendo dinero, medios o el almacén de películas, quién sabe si tendrá un canal o trece. Y no hablo del año 2083, sino del 2001.

P. ¿Es partidario de privatizar las televisiones autonómicas?

R. Sí. El proyecto de ley irá al Congreso antes del verano.

P. ¿Cambiarán la ley que regula las televisiones privadas?

R. Sí. No tiene sentido mantener el tope de propiedad de un accionista en el 25%. Hay que estudiarlo, pero no nos importaría elevar ese tope hasta el 49%.

P. Hace poco usted dijo: "El verdadero poder está en la información que no se da". ¿Es la filosofia que le anima a interiorizar a Aznar?

R. Sólo describí una realidad.

P. ¿Es un hombre con ideología, o con fidelidad a Aznar?

R. Con fidelidad a Aznar, y con una idelogía resumida en una palabra: libertad.

P. Además de escribir ¿lee?

R. He leído más gracias al coche oficial y a los atascos.

P. El tráfico de Madrid es competencia de un ayuntamiento del PP.

R. Eeehhh... ¡Qué le vamos a hacer!

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 7 de junio de 1996

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