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NECROLÓGICAS

José Antonio Aguiriano, delegado del Gobierno en el País Vasco

El delegado del Gobierno en el País Vasco, José Antonio Aguiriano Forniés, falleció ayer al mediodía en Vitoria, víctima de un ataque cardiaco que le sobrevino cuando se encontraba trabajando en su despacho. Aguiriano, de 63 años, casado y padre de dos hijos, licenciado en Derecho, sufrió un desvanecimiento repentino minutos antes de las 13.00 horas. A la vista de su estado y de sus antecedentes clínicos -en marzo de 1994 superó un infarto de miocardio-, fue trasladado al hospital de Txagorritxo. Los intentos de reanimación practicados por los médicos del servicio de urgencias resultaron infructuosos y Aguiriano falleció a las 13.40 por "muerte súbita de origen cardiaco".Desde el pasado 3 de marzo, José Antonio Aguiriano no ocultaba su deseo de abandonar su cargo lo antes posible para poder descansar y atender sus asuntos particulares. Precisamente, el pasado día 9 reiteró ese mismo propósito al nuevo ministro del Interior, Jaime Mayor Oreja, a quien acompañó durante su visita a Euskadi. El lunes, Aguiriano se despidió de sus compañeros de la ejecutiva del PSE-EE, convencido de que era la última reunión a la que asistía. "Me jubilo de la política, así que ya no vendré más por aquí como delegado del Gobierno", comentó en un tono festivo.

Militante del PSOE y de la UGT desde 1951, secretario general de las Juventudes Socialistas de Euskadi hasta 1955, director del Departamento de Actividades de los Trabajadores de la OIT, antiguo consejero de Justicia del primer Gobierno, José Antonio Aguiriano abordaba el final de su etapa al frente de la Delegación del Gobierno con una sensación más bien amarga.

Dolido por las acusaciones de corrupción que llegaron a salpicarle hace dos años preludiando su anterior infarto por los infundios y calumnias que, a su juicio, habían pasado a ser moneda corriente en la política española, afirmaba que a lo largo de los últimos cinco años los sinsabores habían superado ampliamente las satisfacciones. "Me voy con la sensación amarga de que el PP no nos ha ganado por sus méritos, sino por la actitud de aquellos que han traicionado la confianza de la ciudadanía y del PSOE", afirmó recientemente. El consejero de Interior del Gobierno Vasco, Juan María Atutxa, definió ayer a José Antonio Aguiriano como "un demócrata con pedigrí, uno de los forjadores durante el franquismo de las libertades que todos disfrutamos, un hombre capaz de respetar, escuchar y comprender las posiciones e ideas de los demás". Atutxa añadió que "el partido socialista y toda la sociedad vasca han perdido con José Antonio Aguiriano el testimonio directo de una etapa histórica decisiva para la Euskadi de hoy".

El delegado del Gobierno poseía la Medalla de Oro en el Mérito al Trabajo, la Medalla al Mérito Constitucional, la Cruz al Mérito Policial con distintivo rojo y la Cruz de Plata de la Orden del Mérito del cuerpo de la Guardia Civil. La capilla ardiente será instalada hoy en la Delegación del Gobierno en Vitoria y el entierro y los funerales se celebrarán mañana. Felipe González y Alfonso Guerra expresaron ayer sus condolencias a la familia al recibir la noticia. El ministro Mayor Oreja manifestó ayer estar "absolutamente impresionado por esta pérdida tan inesperada y tan irreparable".-

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 15 de mayo de 1996