Vattimo: "El futuro puede ser de los Iatinos"

El filósofo pidió "crítica" frente a la religión

¿Es verdad que crees todavía en Dios?, le preguntó un filósofo italiano a su colega Gianni Vattimo. El filósofo del posmodernismo, que hablaba por teléfono desde una cabina, respondió: "Creo que creo". Semejante expresión de fe debilitada se verá reflejada en un libro, Creo que creo, que en breve editará Paidós. Vattimo (Turín, 1936) que ayer dio un repaso a su discurso sobre el pensamiento débil, aseguró que "creer es más arriesgado que saber".

El pensador italiano, que pronunció una conferencia, Muerte o transfiguración de la religión, dentro del ciclo Topografías del mundo contemporáneo, llegó a mediodía a la sede madrileña de la Fundación Argentaria, protegido de la fuerte lluvia por una gabardina clara. En buen castellano, el pensador italiano aclaró que "la filosofía tiene que acompañar con una actitud crítica al movimiento actual de redescubrimiento de la experiencia religiosa que tiene riesgos de fundamentalismo".Para el profesor de la Universidad de Turín, la filosofía debe perder sus tradicionales razones de ateísmo. Ante el resurgir de la religión, ligado a los nuevos problemas éticos y morales, la misión del pensamiento debe ser "la actitud crítica", en cuya clave se encuentra "el pensamiento débil".

Junto al ascenso del elemento religioso, Vattimo citó como características propias de los noventa la necesidad de identificación y el comunitarismo. "Si se describe el mito eurocrático hasta el que hay que elevarse y que permanece como una especie de fundamentalismo, cada uno permanece en su propio horizonte comunitario, donde funciona una multiplicidad no unificable de comunidades separadas", aseguró Vattimo.

El pensador italiano aclaró también que la Unión Europea depende muy poco de la filosofía. "En Italia se acusó al pensamiento débil de favorecer la victoria de la derecha, y no estoy de acuerdo. Una filosofía que critica el ideal de la identidad es más favorable a la identidad que la filosofía que insiste en los ideales. Se habla mucho de diálogo, pero es un diálogo puramente pedagógico, que te enseña lo que tienes que creer". Para el filósofo, reconocerse europeo significa reconocerse a través de otras identidades menores como son la local o la comunitaria: "A veces me reconozco como turinés o como italiano cuando hay un partido de fútbol".

En contra de lo que aseguró hace unos años, cuando definió a España cómo uno de los modelos de la sociedad posmoderna, Vattimo aclaró que nuestro país "se ha normalizado" en cuanto a la imagen que tienen los extranjeros. Aclaró, sin embargo, que el "futuro puede ser de los latinos, si hay una posibilidad para los países del mundo latino de tomar la dirección del mundo posmoderno, que implica una menor rigidez de la racionalidad y una sociedad más elástica y múltiple. El mundo anglosajón es el de la industrialización, y el hecho de aprender a vivir sin un trabajo estable es tradicionalmente latino".

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