Airada protesta de los obispos de Portugal por un anuncio antisida
Una pareja de jóvenes se besa. Se acarician sensualmente junto a una iglesia. El juego amoroso se interrumpe por la aparición de un sacerdote que mira, comprensivo, a los adolescentes. "¡Al menos tendréis un preservativo!". Ante su ruborizada negativa, el sacerdote les entrega un condón y, mirando al cielo, lanza una súplica: "Perdónalos porque no saben lo que hacen".El anuncio televisivo que forma parte de una campaña contra el sida ha provocado airadas críticas de algunos obispos portugueses que, incluso, han solicitado la intervención de las autoridades judiciales. La Asociación Abrazo, que apoya a los enfermos de sida, considera "provocador" que instituciones como la Iglesia "prefieran ver morir a las personas que facilitarles la única forma reconocida de prevención del contagio de la enfermedad".
El arzobispo de Braga, Eurico Días Nogueira, opina en las páginas del semanario Expresso que la utilización de un sacerdote en el mencionado anuncio puede ser considerado "ilícito penalmente" hasta el punto de que debería solicitarse "la intervención inmediata del Ministerio Público". Días Nogueira considera que el anuncio pretende confundir deliberadamente a los ciudadanos al insinuar que "la Iglesia aprueba el uso indiscriminado del preservativo, lo que es absolutamente falso".
El obispo de Braganza, Antonio José Rafael, califica el anuncio como "una cretinez de mal gusto". Los dos representantes de la Iglesia portuguesa coinciden en que la utilización de la figura del sacerdote demuestra una considerable "falta de ética" que exigiría "una intervención muy dura" para los responsables de la campaña, la Asociación Abrazo.
Margarida Martins, directiva de la mencionada asociación, asegura que el anuncio publicitario "no tiene ninguna intención de molestar a la Iglesia católica".


























































