Compuestas y sin nido

Una exposición repasa los 'problemas de vivienda' de las parejas de cigüeñas

Estamos en plena época de cría de las cigüeñas, y ellas, como muchos ciudadanos, tienen problemas de vivienda. Sobre todo las parejas jóvenes, que no encuentran fácilmente un nido. Estos detalles, como muchos otros que afectan a la cigüeña blanca, están reflejados en los 42 paneles que componen la muestra La cigüeña viajera, que durante el mes de marzo está presente en el Museo del Ferrocarril.Ezequiel Martínez, un apasionado de estos animales, que comenzó a estudiarlos hace ya 14 años, ha ido recopilando imágenes de cigüeñas y las ha reunido en dos bloques, uno sobre su ciclo biológico y otro sobre los problemas que les afectan. "Pretendemos que sea una exposición muy fácil de entender, sobre todo por los niños", explica Martínez, "de forma que con las imágenes ya comprendan todo en la vida de las cigüeñas".

La idea es que el visitante migre con las aves, a través de su ciclo vital. Cuando llegan a la península, a primeros de febrero, generalmente ya se han echado novio (o novia). Los que tienen nido, vuelven a él cada año. Los que no, buscan un lugar donde construirlo. La cifra de nidos ha aumentado desde 1989 en nuestra región: de 225 hemos pasado a 562 el año pasado. Tal vez tiene que ver el que las parejas jóvenes se hayan encontrado nidos artificiales, construidos por amantes de su especie. Con esa sorpresa se encontraron un par de cigüeñas el pasado mes. Los jóvenes colaboradores de EIzequiel Martínez habían construido un nido en enero. "No duró ni un mes vacío, así que vamos a hacer más", explicaron. En la. exposición también se explica cómo construir uno nido artificial, por si alguno de los visitantes se anima a atraer así una pareja a su pueblo o barrio.

Una vez; en el nido, comienza el cortejo, según se ve en los paneles.En esto también los más jóvenes lo tienen un poco crudo: a veces no saben cómo colocarse para culminar la cópula. Pero al final, todos aciertan y, poco después, llegan los polluelos. Las cigüeñas se desviven por alimentarlos y acarrean hasta el nido pequeños animales. En las zonas, urbanas, encuentran un buen filón en los vertederos, pero esto es un arma de doble filo, porque junto a los desechos biológicos recogen porquerías que pueden resultar letales, tanto para los pollos como para los adultos. Latas, botellas de agua mineral, medias, un tubo de pegamento, hilos de nailon, son algunas basuras que se han hallado en sus nidos, como puede verse en uno de los paneles de la exposición, que ya ha viajado por 45 pueblos de ocho provincias. En total cerca de un millón de personas, según su organizador.

'La cigüeña viajera'. Museo del Ferrocarril. Estación (le Delicias. De martes a domingo. 400 pesetas (adultos), 200 (niños). Visitas para grupos escolares, de martes a viernes. De 10.00 a 18.00.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 06 de marzo de 1996.

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