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LA RESACA ELECTORAL

El mercado de valores cae el 4,86%, la peseta se deprecia y el diferencial de la deuda aumenta un 10%

Los mercados reaccionaron ayer negativamente a los resultados electorales. La Bolsa de Madrid sufrió la cuarta caída de su historia reciente, con una pérdida del 4,86%. La peseta se depreció, aunque, tras llegar a perder más de una unidad frente al marco y el dólar, recuperó la mitad de lo perdido. La crisis también repercutió en el mercado de deuda, de manera que el diferencial de la obligación a 10 años con el bono alemán se amplió 30 puntos básicos (en tomo al 10%), pasando de 3,33 a 3,63. Los analistas estiman que va a suponer un retroceso en las buenas perspectivas del año, y algunos expertos próximos al PP creen que va a ser difícil tomar las medidas para la moneda única.Título]

Jornada negra en la Bolsa tras el 3-M

No fue como se esperaba. Los mercados financieros españoles, que habían experimentado considerables subidas semanas atrás al descontar una victoria holgada del Partido Popular (PP), reaccionaron ayer con fuertes bajas a los resultados de las elecciones. La incertidumbre política sobre la formación de un gobierno estable pesó como una losa y el dinero -fundamentalmente el extranjero- optó por "una huida generalizada", como coincidieron en seÑalar los analistas. La Bolsa, el mercado más castigado ayer, cayó un 4,86% (16,81 puntos), la peseta se depreció 45 céntimos frente al marco (84,63) y 50 frente al dólar (124,80), y la deuda soportó una fuerte corriente de ventas que le hizo perder 0,30 puntos frente al bono alemán (en tomo al 10% en términos porcentuales). Los operadores creen que hoy el Banco de España mantendrá los tipos de interés, aunque no descartan un descenso a mediados o finales de mes."El resultado de las elecciones ha sido el peor posible. La mayoría de cualquier partido de los que concurrían hubiera sido mejor que esto". Blas Calzada, director del servicio de estudios de la Bolsa de Madrid, sintetizaba así ayer el sentimiento del mercado de valores. En una sola jornada la Bolsa de Madrid perdió prácticamente lo conseguido en las semanas anteriores. Descontando un abultado triunfo del PP, como vaticinaban los sondeos, el índice general había subido las tres últimas semanas un 5,6%. Ayer llegó a caer hasta 20 puntos y cerró con un descenso de 16,84, un 4,86%, con lo que el índice general se situó en 329,03 puntos. El Ibex 35, que recoge los valores con mayor movimiento de la bolsa española, bajó un 5,22%. Todos los grupos se vieron afectados y en especial el de las eléctricas, que cayó un 6,06%. Los bancos cayeron un 4,87%.

Gran volatilidad

"Dentro de lo que cabe, la caída ha sido poca para lo que podía haber pasado". Nicolás Hernández', de AB Asesores, cree que el ambiente de pesimismo continuará, "porque con este panorama parlamentario va a ser sumamente difÍcil adoptar medidas rigurosas de política económica". "Los resultados electorales han truncado las buenas perspectivas que tenían este año los mercados españoles", dice Enrique Marazuela, director de análisis de Ahorro Corporación, quien añade que se avecina una etapa bajista que liquidaría los avances logrados desde principio de año.

Ayer a media mañana, cuando las pérdidas fueron más fuertes, muchas empresas sobrepasaban caídas superiores al 10%, en un descenso luego corregido. Pese a las ventas, sin embargo, no hubo problemas de liquidez.

La mayoría de los analistas piensa que la volatilidad seguirá presente en el mercado de valores en tanto permanezcan las negociaciones para la formación de gobierno. "Los mercados asistirán al vaivén de rumores, por lo que seguirá habiendo una alta volatilidad", dice Jacobo Pascual, de FG Inversiones. Sin embargo, algunos, como José Juan Ruiz, responsable de estudios de Argentaria, cree que el pesimismo no será duradero "porque no se ha producido un deterioro de las expectativas del país y las principales variables macroeconómicas mantienen la tendencia". Éso es lo que hace que los analistas piensen que, aunque mañana el Banco de España no tocará el precio del dinero, sí tiene margen para bajarlo a mediados o finales de marzo ya que la inflación se situará entre el 3,5% y 4% en el trimestre como quiere la autoridad monetaria.

Para Ruiz, además, "la posibilidad de un gobierno de consenso no implica que no se ejecuten las reformas económicas necesarias por las que apostaban los inversores". Salomon Brothers estimaba ayer que si el PP logra un acuerdo con CiU "el nuevo gobierno será más fuerte y más estable que el de la anterior legislatura", aunque también advierte de la volatilidad que registrarán los mercados en próximas sesiones. Para Marazuela, el pesimismo inversor no se 'solucionaría ni siquiera con la formación de un gobierno mínimamente estable, ya que los mercados le exigirían "medidas desagradables de gran coste social", difícilmente aceptable por los posibles socios de gobierno. "El PP será capaz de convencer a CiU pero tendrá que dar trato de favor a Cataluña", afirma César Molinas, de FG Inversiones.

Julio Segura, catedrático de Economía y presidente de la fundación Empresa Pública, cree que "el mercado había llegado a niveles injustificados", con récords diarios, por lo que afirma que no habría habido mucha mejora con otros resultados que denotaran un futuro más estable. "Las expectativas eran desmedidas. Eran apuestas especulativas basadas en encuestas. En cualquier . caso, pienso que las cosas volverán a la normalidad y poco a poco se recuperarán posiciones". Cree que la peseta quedará en torno a las 84,50 por marco, y añade que siguen las mismas incógnitas que había.

Deuda y divisas

La deuda y la peseta también se vieron zarandeadas por el resultado electoral. Mientras los mercados de deuda en el resto de Europa registraban compras, en España el dinero, también mayoritariamente extranjero, deshacía posiciones, de forma que la rentabilidad de los títulos a 10 años llegó a subir hasta el 9,97%. A las 18. 00 horas se situó en 9,9 1 % con lo que el diferencial de tipos con el bono alemán a 10 años, que mide la confianza de los inversores en España, se amplió hasta 3,63 puntos frente a 3,33 del viernes (30 puntos básicos, en torno al 10% en términos porcentuales). El abandono de posiciones llevó al futuro del bono español a caer hasta 2,50 puntos, aunque al cierre, perdió 1,76 puntos.

La peseta también se depreció ayer, aunque aguantó mejor que la Bolsa. A las 18.00 horas cotizaba a 84,63 unidades por marco (84,18 el viernes) y a 124,80 por dólar (124,30 el viernes). No obstante, el hecho de que poco antes de la apertura llegara hasta 85,21 pesetas por marco hace pensar a los analistas en una posible intervención del Banco de España en apoyo de la moneda.

La caída de los mercados fue acogida con normalidad por las centrales sindicales. "La Bolsa ha deshinchado el globo que ella misma hinchó. No hay por qué preocuparse. La confianza debe basarse en la recuperación económica y la inversión productiva, no en unos mercados que son bastante hipocondríacos", ha dicho Cándido Méndez, secretario general de UGT.

Juan Moreno, secretario de Política Internacional de CC 00, afirmó que "es lógica la bajada de los mercados cuando un sector de las finanzas y de la gran empresa había confiado plenamente en contar con un Gobierno del PP receptivo a sus propuestas. El que no sea así ha motivado la reacción de los mercados. Esa reacción es un buen síntoma para el mundo del trabajo".

Un volumen de negocio histórico

La jornada de ayer en la Bolsa española fue atípica por muchas razones. No sólo por el notable descenso registrado. El volumen de negocio alcanzó los 93.675 millones de pesetas, la cifra más elevada de la historia bursátil española. En tan sólo un minuto, nada más abrir el mercado, habían cambiado de manos más de 6.000 millones depesetas.El sector más castigado por el fuerte descenso del mercado bursátil fue el eléctrico (6,061%). Y dentro de él, las empresas que más lo notaron fueron FECSA (7,770%), ENDESA (7,39%), Iberdrola, (6,45%) y Sevillana (6,11%).

El grupo bancos-finanzas experimentó un descenso global del 4,82%. Entre los grandes, el mayor varapalo (una caída del 6,81%) lo sufrió la entidad que más claramente había apoyado al partido que preside José María Aznar: el Banco Santander. Argentaria descendió un 5,42%; el Banco Bilbao Vizcaya, un 4,41%; el Banco Popular, un 4% y el Banco Central Hispano, un 3,76%. Banesto cayó un 5,32% y Bankinter, un 6,17%.

Las constructoras también sufrieron un fuerte revés. Cubiertas y MZOV vio como sus acciones caían un 8,31%; Fomento de Construcciones y Contratas, un 8,11% y Agroman, un 7,29%. Sin embargo ' los mayores descalabros los protagonizaron Asturiana del Zinc (14,92%), CAF (12,63%) y Puleva (9,19).

Este descenso generalizado tuvo su prolongación en Wall Strect. A pesar de que el mercado estadounidense ganó 63,59 puntos, tras haber subido hasta 90 puntos, los títulos españoles engrosaron la lista de los que caminaban en sentido contrario.

El Banco Santander bajó 3,255 dólares (cerró a 45,375 dólares); el BBV, 1,875 dólares (37,375); Argentaria, 1,25 dólares (21,25) y Repsol, un dólar (35,25). ENDESA cayó 3,75, y cotizaba a 52,75 dólares. Los títulos del Spain Fund, que agrupa a varias empresas españolas, retrocedieron 0,375 dólares.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 5 de marzo de 1996

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