Traficantes de drogas hacen explotar dos bombas caseras en un pueblo de Girona

Una venganza entre grupos de traficantes de drogas que operan en Roses (Girona) es, según la Guardia Civil y el Ayuntamiento, el móvil más probable de la colocación de cuatro artefactos explosivos en tres establecimientos de la localidad. Dos de las bombas estallaron hacia las cinco de la madrugada, de ayer sin causar daños personales, aunque sí considerables destrozos materiales. Los dos artefactos restantes fueron desactivados por artificieros de la Guardia Civil antes de que explotaran. Todos los artefactos eran de fabricación casera y de escasa potencia.

Los tres locales -dos bares y una carnicería islámica, situados en el casco antiguo de Roses y a escasa distancia entre sí- figuran en una lista de establecimientos que el Ayuntamiento envió hace unos meses a la fiscalía de Girona para que investigara a sus propietarios por su presunta vinculación con el tráfico de estupefacientes.

Motivos xenófobos

Aunque los titulares de los tres locales son de origen magrebí, el Ayuntamiento descartó ayer que tras la colocación de los artefactos se escondan motivos de carácter racista o xenófobo.El alcalde de Roses, Carles Páramo, también consideró poco probable que los autores de la acción sean vecinos de la zona que podrían haber decidido actuar por su cuenta para erradicar el tráfico de estupefacientes en el barrio.

Fueron las reiteradas denuncias de los vecinos contra numerosos establecimientos del núcleo antiguo de Roses en los que presuntamente se practica el tráfico de estupefacientes las que motivaron que el Ayuntamiento solicitara la intervención de la Fiscalía de Girona. Páramo expresó ayer su temor ante la posibilidad de que actuaciones como las de la pasada madrugada puedan suponer un obstáculo en las investigaciones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0026, 26 de febrero de 1996.

Lo más visto en...

Top 50