A Cristina Sánchez no le preocupan las zancadillas

"Ya las he sufrido y no me han detenido"

Cristina Sánchez sigue dispuesta a hacer historia en la actual temporada, a mitad de la cual tomará la alternativa, pasando a ser la primera mujer que actúe como matadora de toros en España desde hace 60 años. Y no le preocupan los vetos y zancadillas que sufrirá por parte de las figuras, pues ya, ha pasado la experiencia sin que ocurra nada.

La madrileña, de 23 años, que inició su temporada española el pasado día 10 en Valdemorillo (Madrid), tras su larga campaña invernal en América con 30 novilladas, se doctorará durante la próxima feria de Pentecostés, en Nimes (Francia), muy posiblemente el día 19 de mayo.Hasta entonces, Simón Casas, apoderado de la torera desde mitad de 1995 y considerado por ésta como "el hombre idóneo, por fin, para llevar mi carrera", le firmará alrededor de 25 novilladas como rodaje de cara "al momento más importante, difícil y arriesgado de mi vida profesional", según lo califica la propia Cristina. Entre esos festejos no faltarán los de las grandes ferias, incluyendo Las Ventas (cuya puerta grande abrió en julio de 1995, siendo la primera mujer en conseguirlo), de la que se despedirá como novillera durante la próxima feria de San Isidro, en la que hará dos paseíllos.

Después de la alternativa, a la que llegará con más de 150 novilladas desde su debú con picadores hace tres años, Casas piensa anunciarla en un buen número de corridas, "aunque siempre cuidando mucho el sitio y el ganado", afirma Cristina, quien adelanta que "por el momento estaré verde para acudir a cosos importantes". Lo que no descarta que haga ya en 1997: "No es que por mi condición de mujer me tengan que cuidar más, simplemente necesito un rodaje por el cambio de novillo al toro que han acusado siempre todos los toreros".

Matar todo tipo de toros

Porque la aún novillera, que sabe de la expectación que en su condición de mujer despierta y seguirá despertando, tiene claro que "en el futuro seré simplemente un torero más, ojalá que figura, y con capacidad para matar todo tipo de toros, aunque ojalá tenga la fuerza de poder rechazar ciertas divisas duras como hacen mis compañeros figuras". Unos compañeros a los que, piensa, no hará mucha gracia competir con una mujer: "Me imagino que pueden intentar vetos y zancadillas en los despachos, pero no me preocupa, porque como novillera ya ocurrió y nada logró detenerme".

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