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EE UU legaliza la grasa sintética sin calorías, tras 20 años de controversia

La olestra, presentada como revolucionaria para las dietas

La grasa sintética es ya legal en EE UU. La olestra es la grasa sin grasa, un producto con cero calorías y cero colesterol, aparentemente la piedra filosofal para muchas personas que sufren con las dietas. El organismo oficial responsable de alimentación y medicinas (FDA) autorizó ayer su uso para la fabricación de aperitivos, después de más de 20 años de pruebas y gestiones. En un país en el que la tercera parte de sus habitantes tiene problemas de peso, la olestra está llamada a jugar un papel importante en la elaboración de los alimentos.

Pero no todo es de color rosa: sus críticos advierten que el producto puede ser peligroso a largo plazo, porque "roba" vitáminas al organismo y puede alterar los mecanismos intestinales.Para acelerar el largo proceso de aprobación, Procter & Gamble, la empresa fabricante, accedió a limitar su solicitud a los aperitivos, desde patatas fritas hasta galletas saladas y las decenas de productos similares a los que tan aficionado es el consumidor norteamericano. Los alimentos en los que interviene la olestra deben incluir etiquetas que adviertan sobre la posibilidad de los efectos secundarios.

Procter & Gamble bautizó el producto a partir del oleastro o acebuche, un olivo silvestre que da aceitunas más pequeñas y menos sustanciosas que las del olivo normal.

La olestra se descubrió en los años sesenta, cuando científicos de la empresa Procter & Gamble buscaban un suplemento alimentario para niños nacidos prematuramente. En sus investigaciones crearon una grasa sintética formada por una estructura química de azúcares y grasas ácidas que no se digiere, porque está basada en moléculas que pasan a través del intestino sin ser absorbidas: las enzimas intestinales no pueden deshacerlas.Críticas científicasLas moléculas de la olestra son mucho mayores que las de los triglicéridos de las grasas naturales, que el organismo absorbe después de que hayan sido descompuestos por las enzimas. Estas grasas producen calorías, y la olestra no. A diferencia de otros productos sustitutivos de las grasas, la olestra resiste además muy altas temperaturas, por lo que puede ser utilizada para freir.La decisión de dar luz verde al producto era relativamente previsible, porque un comité asesor de la FDA concluyó hace dos meses que "hay una certeza razonable de que la olestra no es perludicial".A pesar de que la FDA mantiene criterios muy exigentes para la aprobación de productos, en este caso no ha dejado satisfechos a algunos científicos, médicos y asociaciones profesionales, que creen que la olestra incrementará a largo plazo las estadísticas de cáncer y enfermedades del corazón y provocará numerosos casos de diarrea y dolencias gastrointestinales.Grupos como la Asociación de Salud Pública, la Academia de Oftalmología y el Centro para la Ciencia en favor del Interés Público, junto a 275 médicos y 40 científicos, pidieron sin éxito a la FDA que no legalizara el producto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 25 de enero de 1996