Eduardo Moga gana el 49º Premio Adonais
Una escena poco habitual en los premios literarios se produjo anoche en el fallo del 49º Adonais de Poesía: una vez leídos los nombres del ganador y los dos accésit (distribución habitual en este premio), el portavoz del jurado preguntó si alguna de los galardonados se encontraba en la sala, y del fondo de ésta se adelantó un joven alto diciendo: "Sí, yo", tras lo cual subió al estrado y se presentó. Se trataba de Eduardo Moga Bayona, barcelonés de 32 años, licenciado en Derecho y en Filología Hispánica, y que en declaraciones posteriores definió su poesía como más abstracta que experimental, un tanto hermética, deudora por admira ción de Alvarez Ortega, Aleixandre y los clásicos y, entre los con temporáneos, de José Angel Valente, Carlos Bousoño, Claudio Rodríguez y Saint John Perse."La palabra tira de la idea", dijo el autor del poemario La luz oída, la obra ganadora, a la vez que atribuyó al timbre de las pala bras el poder de contribuir a llegar al concepto. La luz oída es un largo poema que describe el desorden inicial, y luego el laborioso en cuentro del orden a través de tres caminos: la naturaleza, el amor y la literatura. Eduardo Moga es el autor de los poemarios Razón de ser y Angel mortal. Quedaron finalistas, con La vigilia del tiempo, Beatriz Hernanz (Pontevedra, 1963)-profesora en una escuela de teatro en Madrid, crítica de libros en Abc y ganadora del Premio Barcarola- y, con Antes del mundo, Antonio Lucas (Madrid, 1975) -alumno de tercero de Periodismo de la Universidad Complutense de Madrid-.
El ganador del Adonais, convocado por Rialp, verá publicado su libro y recibe 30.000 pesetas junto con una estatuilla de Venancio Blanco. Los finalistas publican y reciben 10.000 pesetas. Este año el jurado estuvo formado por Rafael Morales, Claudío Rodríguez, Pureza Canelo, Rafael García y Luis Jiménez Martos, director de la colección desde 1963.


























































