Cajeros
El jueves 9 de noviembre fui a los Albufera Multicines de Madrid. Al ir a pagar la entrada con un billete de 2.000 pesetas, la taquillera me sorprende diciéndome que es falso; yo, con cara de póquer, contesto que es imposible porque lo había sacado del cajero automático el día anterior (con otros cuatro billetes del mismo tipo); la taquillera me devuelve el billete; suerte que llevo 1.000 pesetas más y, por lo menos, puedo pagar mi entrada al cine. El personal que está a mi alrededor me mira mal, creen que soy una vulgar estafadora. Yo me muero de vergüenza, luego paso a la indignación, ¡ha sido el cajero automático! Al día siguiente voy al banco y me dicen que son de curso legal; no obstante, les pido que me lo cambien, ya no me fio, y no quiero pasar más vergüenza. Rogaría que cuando cambien el formato de un billete lo anuncien para evitar estas situaciones.- .


























































