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Trueba rinde homenaje a la comedia clásica con 'Two much', su primer filme americano

El director cree que la relación entre Griffith y Banderas no afectará a la película

Ayer por la mañana se presentó en Barcelona la última película de Fernando, Trueba, Two much, que es también la primera aventura americana del director de Belle epoque. Two much pretende ser una comedia clásica que no oculta la admiración de sus guionistas (Trueba y su hermano David) por las piezas de Billy Wilder o Howard Hawks que todo el mundo tiene presentes. Sólidos secundarios como Danny Aiello y Eli Wallach arropan a la pareja Antonio Banderas-Melanie Griffith en esta película, cuyo estreno en Estados Unidos está previsto para comienzos de 1996.

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En una de sus últimas columnas para la revista Première, el ama de casa Libby Gelman-Waxner (seudónimo bajo el que se esconde el comediógrafo y guionista cinematográfico Paul Rudnick) mantenía la teoría de que había que asesinar a todos los hombres que no fueran Antonio Banderas. Lo decía basándose en el Desperado de Robert Rodríguez, y puede que lo vuelva a hacer cuando se estrene en Estados Unidos Two much (a través de Touchstone Pictures, miembro de la feliz familia Disney, hacia febrero o marzo del año que viene): no en vano en la última película de Fernando Trueba el espectador encontrará dos Antonio Banderas por el precio de uno. Trueba y su productor, Andrés Vicente Gómez, presentaron ayer por la mañana en Barcelona su último retoño, esa adaptación de la novela homonima de Donald Westlake (publicada en España a finales de los setenta por Editorial Laertes con el título de Dosmasié) en la que Antonio Banderas interpreta el papel de un pícaro contemporáneo que tiene que inventarse un hermano gemelo para conseguir los favores amorosos de una chica que desprecia su auténtica personalidad. La convocatoria congregó a un amplio grupo de periodistas, actores y cineastas que siguieron (entre sonrisas, alguna carcajada esporádica y algún que otro bostezo) la proyección del último y loable empeño de los hermanos Fernando y David Trueba por fabricar una de esas comedias clásicas a la americana que tanto les gustan.

Las primeras notas

Los primeros intentos de adaptar al cine la novela de Westlake se producen a mediados de los ochenta, cuando el productor Pepón Coromina (fallecido en 1987) y el director Jordi Cadena (presente ayer en la sala) fabricaron una sinopsis que se quedó en eso. Fernando Trueba empezó a darle vueltas al asunto a finales (le la pasada década: "Las primeras notas al respecto datan de 1989, según, pude comprobar en una libreta que consulté hace unos días. O sea que la consecución del proyecto ha tardado lo suyo. Pero en el ínterin he estado bastante ocupado: Belle époque, con toda la promoción posterior; la serie La mujer de tu vida para televisión; dos películas que produje para Emilio Martínez Lazaro... El cine es lento. Y más si te vas a rodar a Estados Unidos y te pones en un presupuesto de 12 millones de dólares [1.500 millones de pesetas], que es lo que ha costado Two much. Un presupuesto que en España es un pastón, pero para los baremos de Hollywood constituye una producción de tipo medio. Este proyecto ha estado muy vigilado, en el sentido de que había mucha gente mirándolo desde fuera para ver si nos salía bien o nos estrellábamos".Fernando Trueba aprovechó la ocasión para hacer un panegírico de su hermano ausente alabando sus dotes de escritor precoz: "David escribe desde que tenía 10 u 11 años de manera compulsiva. Lo he pasado muy bien trabajando con él. Y éste ha sido el guión más difícil en el que me he embarcado. Difícil porque es una comedia humorística clásica en la que todo debe parecer espontáneo y nada trabajoso. Me encantaría seguir trabajando con David, pero no sé si va a ser tan fácil a partir de ahora porque ya tiene una vida propia cargada de proyectos propios

Two much cuenta la historia de un ex pintor metido a galerista de arte (Antonio Banderas) que se gana la vida con todo tipo de chapuzas y trapisondas. Una de ellas consiste en presentarse en los velatorios con un cuadro bajo el brazo aduciendo que el difunto lo compró hace unos días y aún no lo había pagado (algo parecido hacía, cambiando cuadros por biblias, Ryan O'Neal en Luna de papel, de Peter Bogdanovich). Durante uno de sus timos, conoce a una rica heredera (Melanie Griffith), divorciada de un mafioso (Danny Aiello), que enloquece por él. Pero Banderas se enamora de su hermana (Daryl Hannah) y se convierte en su inexistente hermano gemelo, un artista sensible que poco tiene que ver con el caradura del timo del lienzo.

El hecho de que Banderas y Griffith se enamorarán durante el rodaje de la película no es algo a lo que Trueba conceda especial importancia: ."Ahora me preguntan si la historia de amor de esta pareja puede afectar positivamente a la carrera comercial de Two much. Antes hubo quien insinuó que todo era un montaje para dar publicidad al producto. Yo creo que una cosa no tiene nada que ver con otra. Además, ¿de verdad cree alguien que yo tengo el poder o las ganas necesarias para, decirle a un actor prestigioso como Antonio que se divorcie de su mujer y se líe con la protagonista de la película que está rodando? Puede que eso funcione con un matado que se pirra por que le hagan fotos, pero no es ése el caso".

Diversión en Miami

Fernando Trueba se mostró bastante contento de su experiencia americana, aunque declinó amablemente comentar sus proyectos cinematográficos arguyendo que ahora lo que le conviene es descansar en territorio conocido. Por lo que respecta al rodaje, destacó la reconocida profesionalidad de los norteamericanos y lo bien arropado que se sintió en Miami por actores y técnicos. Andrés Vicente Gómez puso la guinda económica al afirmar que una película como Two much se hubiera puesto en los 20 millones de dólares de presupuesto si fuera una producción exclusivamente norteamericana. Cabe, pues, quitarse el sombrero ante la capacidad de ahorro de nuestros cineastas.Y también, ¿por qué no?, ante sus muestras de ingenio para adecuar las situaciones de un libro a la gran pantalla. Por ejemplo el protagonista de la novela de Donald Westlake no es un hispano, con lo que la presencia de Antonio Banderas se ha justificado presentándole como el hijo madrileño de un americano y una española que sólo lleva cuatro años en Florida. Aprovechando tal situación , no ha sido difícil convertir a su progenitor en un veterano de la brigada Lincoln, entre entrañable y senil, que se, ve obligado a echarle una mano a su catastrófico vástago. .

"Siempre he sentido una gran simpatía por los voluntarios norteamericanos en la guerra civil española", dijo Trueba. "Son un prototipo de gente dispuesta a dar la cara por una buena causa. Me apetecía homenajearles, entre otras cosas porque ya quedan muy pocos. Creo que unos 400. Con ellos no llenaríamos ni un minicine".

Sepan también los que tienen por costumbre irse cuando empiezan a desfilar los rótulos finales que se perderán la aparición de Cachao, el percusionista favorito de Andy García.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 23 de noviembre de 1995

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