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Más de 250.000 israelíes claman por la paz donde Rabin fue asesinado

La semana de duelo nacional por la muerte del primer ministro Isaac Rabin culminó anoche con una- multitudinaria manifestación-con asistencia de Simón Peres, jefe del Gobierno en funciones- de apoyo a sus esfuerzos de paz y una serie de inquietantes revelaciones sobre el magnicidio, que hacen recaer graves sospechas sobre varios rabinos ultraortodoxos. Más de 250.000 personas portando pancartas y velas se concentraron en la misma plaza de Tel Aviv (hoy, plaza de Isaac Rabin) donde el líder laborista pronunció su último discurso antes de ser asesinado por el estudiante judío Yigal Amir.

Unos 2.000 policías fueron desplegados para garantizar la seguridad y evitar otro posible atentado. Una persona con una maleta sospechosa fue detenida junto a la tribuna de oradores. Los manifestantes, en silencio, llevaban pancartas con inscripciones de "No a la violencia", "Israel no debe perder jamás la cabeza" y "Continuaremos en la vía abierta por Rabin".Lea Rabin, viuda del primer ministro asesinado, se dirigió a la multitud y apeló al pueblo de Israel para que siga la senda de la paz. "Quiero creer", dijo, "que esta tragedia [el magnicidio] no ha sido en vano. Digo a Simón Peres: habéis hecho juntos el cam1no de la paz; te has quedado sólo; todos nosotros te ayudaremos. Me dirijo a tí y te pido que continúes en el camino de la paz". Poco antes, en un mensaje a la nación, el presidente de Israel, Ezer Weizman, hacía también un llamamiento a los israelíes para respetar "la lección de este muerto [Rabin], que es un no a la violencia y un sí a la paz" y para hacer "examen de conciencia".

El fin del periodo de duelo, o shiva,marca para muchos israelíes el comienzo de una ardua campaña política interna para reorganizar el Gobierno que encabeza interinamente el ministro de Exteriores, Simón Peres, y el Partido Laborista israelí designó ayer a Peres como candidato oficial para suceder a Rabin. Pero al mismo tiempo, lo que tiene ante sí Israel es no sólo un examen de las causas que provocaron la tragedia, sino una evaluación de las organizaciones religiosas que con su decisiva influencia dan forma a la sociedad judía. En medios políticos se señala que el nombre del general retirado Ehud Barak, del Partido Laborista, figura en la lista de posibles ministros de Exteriores. Peres ha estado realizando discretamente consultas con figuras políticas.

. La primera aparición pública de Peres en varios días -una visita a la tumba de Rabin ayer por la mañana acompañando a Lea y su familia- dio una pauta de las extraordinarias medidas de seguridad que ha, adoptado el Shin Bet, los servicios de seguridad, por temor a nuevos atentados. Centenares de guardaespaldas lo escoltaron a lo largo del corto paseo, mientras francotiradores apostados en varias posiciones mantenían permanente control de todos los movimientos en las calles adyacentes. Ante la tumba de Rabin, Peres proclamó que Israel no tiene otra opción que continuar el camino de la paz emprendido "para que los niños que lloren sobre su tumba no tengan que derramar lágrimas en el futuro".

Manifestantes extremistas

La concentración en Tel Aviv en apoyo del proceso de paz coincidió con otras dos, que congregaron a varios cientos de judíos ultraortodoxos, muchos de ellos norteamericanos, en el cementerio de Jerusalén ante la tumba de uno de sus líderes ' el rabino extremista Meir Kahane, asesinado hace cinco años..

El temor a nuevos atentados ha ido aumentando a medida que los israelíes van descubriendo detalles que afianzan la teoría de que Isaac Rabin no fue víctima de un solo fanático judío, sino que su asesinato fue cuidadosamente planeado por una oscura organización de judíos extremistas. Las ramificaciones de la supuesta conjura podrían resultar mucho más amplias y alarmantes si se confirma que el grupo integrista judío Eyal tenía adeptos en las filas del Ejército. La detención de. Arikl Schwatrz, un sargento de 23 años de la brigada de élite Golani, trataba ayer de responder precisamente a esa interrogante. Schwartz, el séptimo sospechoso, era amigo de Yigal Amir, y se le acusa de ocultar armas y explosivos.

. Los investigadores también están tratando de. esclarecer informaciones según las cuales varios rabinos integristas habían aprobado el asesinato de Rabin, a quien consideraban un "traidor" por haber pactado la paz con los palestinos, de ceder Gaza y de preparar el repliegue militar de Cisjordania y, por tanto, la cesión de ésta. Informes de, la prensa israelí señalan que los investigadores han identificado a un rabino, pero no han logrado dar con su paradero. Mientras, los colonos judíos han renunciado a manifestarse hoy en Jenín, en Cisjordania, donde se lleva a cabo el repliegue militar israelí.

El pasmo de los israelíes ha llegado prácticamente a su clímax gracias a las denuncias de que el Shin Bet estaba al tanto de una conjura para matar a Rabin, que supuestamente había eludido la muerte en tres ocasiones anteriores. La radio israelí dijo ayer que los servicios de seguridad habían sido informados de que el primer ministro sería atacado el sábado pasado, pero que fracasaron todos sus intentos para impedir la _conspiración que se había fraguado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 13 de noviembre de 1995

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