PECES SIN PESCAR
Mientras en los puertos gallegos armadores y pescadores se quejan de la escasez de caladeros, Ramón Reboredo, jefe del servicio municipal de parques y jardines de La Coruña, ha tenido que resolver el problema contrario en plena ciudad. Una parcela de 1.000 metros cuadrados, encerrada entre bloques de edificios y sin edificar, desde hace años por una estafa inmobiliaria, se había convertido en una laguna artificial a causa de las lluvias y, al parecer, un vecino vació en ella el contenido de una pecera. La naturaleza hizo el resto, y en un año el solar se pobló con cientos de carpas comunes. Los trabajadores del servicio de parques retiraron en un día más de 600 peces de colores, de hasta medio kilo, y los vecinos aseguran que también hay tortugas y cangrejos de río. "No es un caso raro", asegura Reboredo, "porque aquí crecen todo tipo de plantas y algas acuáticas. En el club de golf echaron un centenar de peces en un estanque, y a los tres años había unos 10:000 ejemplares, que hubo que repartir hasta por los charcos".-


























































