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FUTURO

Un termo de helio con aportación española

El ISO pesa 2.400 kilos, incluidos los 2.100 litros de helio líquido, a una temperatura de 270 grados centígrados bajo cero. Su finalidad es enfriar los detectores de infrarrojos, por evaporación; igual que, se en fría la mano bañada de colonia porque el alcohol se evapora robando calor al cuerpo.Unas válvulas muy avanzadas que primero se intentaron hacer en Europa que luego se

encargaron sin éxito en EE UU y que por fin lograron hacer los europeos (trasiego tecnológico que ha motivado el retraso de dos años de la misión) dosificarán el helio durante el año y medio, de funcionamiento previsto del ISO. En el mejor de los casos se podría llegar a los 21 meses de operación.

El satélite se ha definido como un termo de helio con cuatro detectores complementarios dentro, y en uno de ellos, en el Isophot, va un instrumento español, un espectrofotómetro diseñado en el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), Este artilugio sirve para descomponer la luz de los objetos astronómicos y medir la intensidad en cada elemento del color. "Mide 10, por 20 por 7 centímetros y ha sido muy complicado hacerlo; para probarlo, creo que hemos sido los primeros consumidores de helio en España: casi 300 litros mensuales", dice Francisco Garzón, responsable de este instrumento, propuesto hace 13 años, que ha costado unos 500 millones de pesetas, aportados por el Plan Nacional de I + D y el IAC. En el proyecto participan las empresas españolas CASA y Crisa.

El ISO es un telescopio de 60 centímetros de diámetro con espejo primario y secundario de cuarzo recubierto de oro. "Es todo un observatorio astronómico en órbita dedicado a medir el calor intrínseco de los cuerpos celestes", dice Garzón, y afirma que con él se podrá explicar mejor la naturaleza física de las estrellas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 11 de octubre de 1995