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La sorpresa de los analistas

Con una dosis de resignación por encima de la evidente sorpresa desatada por el veredicto de no culpabilidad, las decenas de abogados y analistas jurídicos que a lo largo de los últimos meses se han convertido en caras conocidas dedicadas a interpretar y diseccionar por televisión el proceso legal más extraordinario de la historia de EE UU explicaron ayer lo que doce conciudadanos de O. J. Simpson habían decidido sin un ápice de duda: que existe una duda razonable respecto a su autoría del doble homicidio que se le imputaba.

El antiguo fiscal de distrito Ira Reiner dijo en la cadena NBC que "el trabajo chapucero de la policía de Los Ángeles, la cuestión racial, y Mark Fuhnnan [el detective que mintió bajo juramento] han sido devastadores para la fiscalía". Otro comentarista de esta cadena dijo que "el veredicto no es consistente con las pruebas ofrecidas, y tendrán que explicar qué es lo que les ha llevado a esa decisión".

Pocos se atreven a descalificar la decisión del jurado, pero el desconcierto ayer era palpable. El prestigioso abogado Alan Dershowitz, uno de los arquitectos intelectuales de la defensa de Simpson, acusó al departamento de policía de Los Angeles de no haberle hecho caso cuando les decía que miraran en otras direcciones en busca del asesino.

"Este juicio es paradigmático de los conflictos psicosociales de este momento en EE UU, y más concretamente de la ciudad de Los Ángeles dijo el psiquiatra español Luis Rojas Marcos. "Allí el racismo está muy mezclado con el abuso de autoridad. Para entender el veredicto, hay que relacionar esto con la cuestión del matrimonio mixto, que todavía no está totalmente aceptado aquí, la violencia doméstica, la idea de la caída del ídolo y la influencia del dinero en la justicia".

Rojas Marcos cree que la corta deliberación de los miembros del jurado (menos de cuatro horas después de que se les entregara el caso) sólo podía llevar al veredicto de no culpabilidad, porque era imposible haber estudiado el gran volumen de pruebas en ese tiempo. Pero como también se ha señalado en los momentos de reflexión, el veredicto de no culpabilidad no es sinónimo de inocencia. "Puede que el jurado crea que Simpson es culpable, pero que el fiscal no ha podido demostrarlo", dijo un comentarista.

El fiscal del distrito de Los Ángeles, Gil Garcetti, dijo estar "profundamente decepcionado" y afirmó que el jurado había actuado basándose en emociones más que enla evidencia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 4 de octubre de 1995