GENTE

DE SAQUEADOR A PINTOR ARREPENTIDO

Hace unos años, mentar a Erik el Belga en las patrimonialmente ricas iglesias de pueblos y aldeas españolas era, sin duda, peor que referirse al propio Satán. Su bien ganada fama como saqueador de obras de arte le precedía no sólo en los ambientes de los coleccionistas, sino también en las tertulias de curas de pueblo y en los cuartelillos rurales de la Guardia Civil. Ahora quiere ponerse en paz con Dios, o por lo menos con una de las iglesias que limpiara años atrás: la catedral de Roda de Isábena, en el prepirineo oscense. Para ello ha echado mano a una veintena de lienzos y, con los pinceles en una mano y una colorista paleta en la otra, ha plasmado las revelaciones de su musa particular. Erik ha puesto en manos del arcipreste catedralicio los cua dros para que, tras un periodo de exposición que se iniciará la próxima semana en el propio centro religioso, proceder a su venta y con la recaudación ayudar a la restauración de la iglesia. Además, se ha comprometido a tratar de localizar el resto de obras robadas en el lugar.-

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0009, 09 de agosto de 1995.