El Ejecutivo británico limita la remuneración de los altos directivos
El Gobierno británico anunció ayer la supresión inmediata de los beneficios fiscales ligados a las acciones privilegiadas (aquéllas que los empleados de una compañía pueden comprar por debajo de los precios de mercado), para limitar los salarios y las primas que se ofrecen a sus altos directivos.Tras un mes de discusiones y polémica, el Tesoro ha decidido que ese tipo de acciones queden a partir de ahora sujetas al régimen fiscal de los rendimientos del trabajo y no, como hasta ahora, al más ventajoso de los bienes de capital. Estas acciones estaban siendo crecientemente utilizadas como complementos salariales.


























































