Cinco físicos de EE UU observan directamente, por primera vez, un quinto estado de la materia
, A la extraordinariamente baja temperatura de 170 milmillonésimas de grado por encima del cero absoluto (-273,15 grados centígrados), cinco físicos de EE UU han logrado observar directamente, por primera vez, el quinto estado de la materia, predicho por el científico indio SatYendra Nath Bose y Albert Einstein en 1925. A diferencia de los cuatro estados conocidos de la materia (sólido, líquido, gaseoso y plasma), este quinto, denominado condensado Bose-Einstein, seguramente no ha existido jamás en ningún lugar del Universo. Hasta ahora se había constatado únicamente de forma indirecta en fenómenos como en el superfluido, propiedad del helio líquido por la que pierde toda resistencia al paso de la energía. El resultado del experimento, realizado en el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST) de EE UU y de la Universidad de Colorado, se publica hoy en la revista Science. M. Anderson y sus colegas han utilizado un aparato que combina dispositivos láser y trampas magnéticas para confinar vapor de rubidio y superenfriarlo. A,170 nanokelvin (170 milmillonésimas de rudo por encima del cero absoluto) observaron que se producía en el vapor de rubidio una condensación de Bose-Einstein,
es decir, que los átomos estaban en el mismo estado cuántico.
El superenfriamiento es necesario para poner a los átomos en el nivel de mínima energía y evitar cualquier interacción residual. El cero absoluto es la mínima temperatura que se puede alcanzar, porque la temperatura de una sustancia es equivalente a la velocidad de los átomos que la componen y en el cero kelvin (-273 15 grados centígrados) los átomos se detienen, no hay actividads y no puede darse una situación de menor actividad.
Lo que se ha hecho en el experimento dirigido por Anderson es precisamente frenar los átomos de vapor de rubidio, dejarlos en reposo, detenerlos en su estado fundamental.
La condensación Bose-Eins tein se observa en los laboratarios de fisica, pero de modo indirecto, y el haberlo logrado directamente no sólo es un gran logro experimental sino que abre puertas hacia aplicaciones más interesantes, como los láseres de átomos, a diferencia de los láseres de luz actuales. No es extraño, además, que el experimento se haya hecho en el NIST, donde se trabaja en los límites de temperaturas ultrabajas pa frenando los átomos, medir mejor posible sus vibraciones naturalés y mejorar la exactidud de los relojes atómicos.


























































