Alfredo Conde homenajea a los emigrantes gallegos en la novela 'Siempre me matan'

Siempre me matan, la última novela de Alfredo Conde (Allariz, 1945), es un homenaje a los emigrantes gallegos. "Está escrita como tal, aunque no sé si lo he conseguido. Para mí son nuestros Ulises particulares" aseguraba ayer Conde en la presentación de la novela en Madrid. El autor rechazó que el tema sea tópico o recurrente: "En la literatura no está muy tocado. No me atrevo a decir que ésta sea la primera obra que se escribre sobre el tema, pero sí que es una de las primeras".Blas Carou, el protagonista de, la historia, viaja a Venezuela empeñado, como miles de compatriotas, en hacerse rico como sea, para poder comprar el sueño final de todo gallego, el regreso. La. vuelta está marcada por la Galicia autonómica, que ya no es, desde luego, la tierra que él dejó hace demasiados años. "Con el poder siempre hay que ser crítico. Yo lo viví en el vientre del dragón y sé bien lo que es eso", asegura Conde sobre su pasado como consejero de Cultura y Deportes de la Xunta de Galicia desde 1987 a 1990. Conde es miembro del Consejo de Administración de la Televisión Gallega por designación del PP.

Síempre me matan (Mondadori) es una obra de cerca de 500 páginas y escribirlas le ha llevado al escritor dos años. Dado el éxito que ha obtenido Siempre me matan en Galicia, el autor está pensando en la posibilidad de convertir a Blas Carou en protagonista de su próxima novela. Jaime Terceiro, presidente de Caja de Madrid, que acudió a la presentación, aseguré al referirse a la obra que "no responde a una crónica de la vida del autor".

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 08 de junio de 1995.