El cardenal Groer, acusado de pedofilia, pide perdón por su obstinado silencio
El cardenal arzobispo de Viena, Hans Hermann Groer, que dimitió como presidente de la Conferencia Episcopal austriaca, por las múltiples acusaciones recibidas de pedofilia, pidió ayer públicamente perdón por el silencio que ha mantenido frente a las acusaciones de abusos sexuales por nueve ex alumnos. Groer, que ha mantenido un obstinado y largo silencio, que ha sido criticado, por la mayoría de las organizaciones católicas de base, y ha originado un éxodo de la iglesia católica, no niega ni confirma las denuncias en la declaración emitida ayer."Ningún ser humano puede defenderse con efectividad de las acusaciones en mi contra. Por ello sólo me queda el silencio", declara el cardenal, y pide "perdón por la misericordia de Cristo a aquellos para los que mi silencio es insoportable". Groer recuerda como se inician la mayoría de los servicios religiosos de católicos y no católicos". "Con el reconocimiento de la culpa
[...] sólo podemos vivir juntos si pedimos perdón a Dios y estamos dispuestos a perdonar".
Por su parte, el obispo auxiliar de Viena y coadjutor de Groer, Christoph Schönborn, que primero lo defendió, atacando la credibilidad de las víctimas de abusos sexuales, también pidió perdón públicamente. "Pido perdón por haber criticado sin pruebas a las personas que realizaron las denuncias". Aseguró que, planeaba un encuentro de "reconciliación" con Josef Hartimann, el primer ex alumno del cardenal, que se, atrevió a enfrentar a la opinión pública con su pasado.


























































