Dos meses de cárcel para una enfermera holandesa por un caso de eutanasia
La justicia holandesa condenó ayer a una enfermera a dos meses de prisión condicional por haber administrado una inyección letal a un paciente de sida en fase terminal, no estando facultada para ello. Holanda es el único país del mundo donde la eutanasia es legal, pero el tribunal de Groningen, al norte del país, consideró en la sentencia que "la administración de la eutanasia sólo está reservada a los médicos y no a una enfermera, por lo que el caso es punible por la ley".La enfermera administró la inyección letal a una amiga y colega que se encontraba en fase terminal de sida después de que ésta se lo solicitase expresamente y bajo supervisión del médico de cabecera. El médico no será juzgado porque tomó las medidas necesarias que exige la ley, pero deberá explicar porqué dejó hacer a la enfermera.


























































