GENTE

VOLÓ ESPARTERO

El Espolón, paseo céntrico de Logroño, se quedó ayer sin su figura emblemática: la estatua ecuestre del general Espartero, homenaje de los logroñeses al militar regente del siglo XIX que pasó sus últimos años en la ciudad. Más de un despistado se quedará hoy asombrado ante la desaparición de la figura de 11.130 kilos, de cinco metros de alto por otros tantos de ancho, realizada en bronce procedente de la fundición de cañones de guerra. La restauración de Espartero ha coincidido con su centenario -se inauguró en septiembre de 1895- y se ha hecho necesaria por el desgaste del monumento causado por el paso del tiempo. Medios de comunicación y algunos curiosos, que se acercaron a fotografiar el momento, despidieron a la estatua, que pasará tres meses en los talleres acicalando su imagen antes devolver a su lugar preferente en Logroño.-

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS