Multa de 20.000 pesetas a la dueña de un bar que puso cara a la pared a niños disminuidos
La dueña de una cafetería, de la localidad granadina de Armilla, que exigió a las cuidadoras de cuatro niños con parálisis cerebral que les pusieran de cara a la pared porque su aspecto era "desagradable" fue condenada ayer a una multa de 20.000 pesetas, la máxima pena de castigo para las faltas de coacción y vejación leves, y arresto sustitutorio de cinco días.Valentina García, la propietaria del local, se resistió ayer a llamar niños o personas a los pequeños y se refirió a ellos en todo momento como "seres" o "criaturas".
Valentina García admitió los hechos ante el juez, aunque pidió perdón por lo ocurrido. Encarnación Delgado, la madre de uno de los niños, se. negó ayer a perdonar a Valentina García: "Llega demasiado tarde. Durante cinco días tuvo la oportunidad de disculparse y sólo pidió perdón cuando la noticia apareció en los periódicos".
El juez no accedió en cambio a condenar a Valentina García a pagar la indemnización de un millón de pesetas, pedida por la acusación, para financiar una campaña para sensibilizar a la sociedad sobre la situación de los paralíticos cerebrales.


























































