La oposición acusa a Rabin de ceder ante los palestinos Israel suspende la ampliación de asentamiento judío en Cisjordania

Tras afirmar que la paz con los palestinos es en estos momentos más importante que las ambiciones de los colonos judíos, el Gobierno israelí suspendió ayer la controvertida ampliación del asentamiento de Efrat, en Cisjordania, como parte de un compromiso que parece destinado a no satisfacer a nadie. Los tractores israelíes dejaron de trabajar ayer por la tarde, pero la decisión del Gobierno de Isaac Rabin va a mantener ocupados a los políticos israelíes durante algún tiempo.

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"Bajo ninguna circunstancia continuarán los trabajos" de expansión, declaró el primer ministro, Isaac Rabin, ante una sesión de la Kneset, o Parlamento, tras una jornada de encendido debate durante la cual la oposición derechista acusó al Gobierno de ceder ante la presión de los palestinos. A fin de evitarse el riesgo de un enfrentamiento directo con los 120.000 colonos judíos de Cisjordania y sus numerosos simpatizantes en Israel, Rabin dijo que el Gobierno autorizará la construcción de una subdivisión de Efrat en la colina vecina de Zeit."Queremos la paz y queremos un acuerdo; no queremos un Estado binacional. De lo que estamos hablando es de un compromiso territorial que nos garantice Jerusalén", dijo Rabin. Como estaba previsto, su propuesta fue rechazada por los colonos. El debate público, particularmente delicado para el equilibrio del Gobierno dominado por los laboristas, promete acentuarse, en los próximos días.

La colina entre el asentamiento de Efrat y la aldea palestina de Al Jader ha sido escenario de violentas protestas árabes desde el pasado 22 de diciembre, cuando tractores israelíes protegidos por tropas del ejército de ocupación comenzaron los trabajos de ampliación. Tanto palestinos como judíos se declaran propietarios legítimos de esas tierras, 18 kilómetros al sur de Jerusalén. Yasir Arafat, presidente de la Autoridad Palestina, el Gobierno autónomo e interino que sólo tiene jurisdicción en Gaza y Jericó, denunció la ampliación de Efrat como una flagrante violación del acuerdo de paz firmado con Israel hace 15 meses en Washington.

En ello están de, acuerdo varios ministros izquierdistas del Gabinete de Rabin.. Pero miembros más conservadores del Gobierno alegan que la cuestión de Efrat crea un precedente dañino para las reivindicaciones israelíes sobre el área del Gran Jerusalén. "¿De quién está usted asustado?¿De Arafat? ¿Qué ha ocurrido con sus valores sionistas?" espetó a Rabin Benjamín Netanyahu, el líder del bloque derechista Likud.

Los colonos de Efrat, una comunidad de 6.000 habitantes, dicen que compraron las tierras de la colina que ellos llaman Tamar con todas las de la ley. Los palestinos de Al-Jadet mantienen que los israelíes confiscaron esas tierras ilegalmente tras la captura de Cisordania en la guerra de 1967.

Los palestinos no se pronunciaron de inmediato en torno a la propuesta de Rabin. Pero la idea de hacer una concesión en favor de los colonos en la colina de Zeit está destinada a cuestionar las intenciones del Gobierno. En el ambiente cargado de sospecha, Ahmad Tibi, uno de los principales asesores de Arafat, pronosticó ayer que cualquier intento por expropiar tierras árabes para construir viviendas para los colonos desencadenará una rebelión popular similar a la que estalló hace siete años en Gaza y Cisjordania. "Si siguen haciéndose con tierras, la Intifada volverá" declaró Tibi horas antes del debate de ayer. "Ningún palestino va a poder continuar participando en este proceso de paz mientras los tractores de los colonos sepultan ese proceso en las tierras de Cisjordania" dijo.

La radio Voz de Palestina resumió el sentimiento de muchos palestinos cuando se preguntó en un comentario: "¿Cómo es posible que Israel hable de paz mientras sigue confiscando tierras y expandiendo las colonias?"

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0002, 02 de enero de 1995.

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