Retroceso en Chechenia
Pese a las ofertas de negociación encaminadas a calmar a la oposición interior y a tranquilizar a la comunidad internacional, Borís Yeltsin ha escogido la forma más dura para intentar acabar con la secesión chechena. En su intervención televisada ha lanzado dos mensajes. Que el orden debe ser restablecido en el Cáucaso y que Moscú no tolerará que las repúblicas dejen la Federación. Para hacer frente al descontento del Ejército y dar un viso de verosimilitud a la tesis según la cual la crisis chechena es un asunto interno, las tropas regulares serán reemplazadas por fuerzas del Ministerio del Interior.( ... ) Después podrán comenzar las negociaciones con interlocutores "razonables" escogidos por el Gobierno ruso. ( ... )Con la intervención en Chechenia, Yeltsin persigue, como mínimo, tres objetivos: proclamar la unidad de la Federación Rusa, restaurar una popularidad evanescente y mostrar a Occidente que no se dejará engañar. Está a punto de perder los tres. Como testimonia la historia tormentosa de las relaciones entre el poder central y los pueblos del Cáucaso desde el siglo XVIII, los chechenos son de los más reacios al yugo moscovita. ( ... ) El, Kremlin corre el peligro de probar su incapacidad para controlar el inmenso territorio heredado de la URSS de ninguna, otra forma que no sea la violencia. ( ... ) En la persecución de una Rusia demócrata la intervención en Chechenia representa un inmenso retroceso. -29 de diciembre


























































