La NASA confirma que el agujero de ozono está causado por el hombre
Tras tres años de investigaciones, la NASA confirmó ayer en Washington tener las pruebas irrefutables de que el agujero de la capa de ozono está provocado únicamente por la actividad humana, especialmente por los gases CFCs -clorofluoro carbonos- utilizados sobre todo en sistemas de aire acondicionado y en circuitos de refrigeración y no, como sostienen algunas tesis, por fenómenos naturales como las emisiones volcánicas.
Las datos con los que la agencia espacial estadounidense declaró ayer "el fin del debate" que mantenía dividida a la comunidad de estudiosos de las causas del agujero de la capa de ozono, han sido logradas por las mediciones del satélite UARS, lanzado en septiembre de 1991 con el transbordador espacial Discovery y aún en funcionamiento a pesar de que la duración inicial de su misión era de 18 meses.
"La detección de gases de fluor, que no son naturales, en la estratosfera, elimina la posibilidad de que sea el cloro procedente de erupciones volcánicas o de otra actividad natural el causante del agujero de la capa de ozono", afirmó ayer Mark Schoeberl, científico de la agencia espacial estadounidense que trabaja en el proyecto UARS.


























































