González dice que estuvo al borde del "error dramático" de nombrar ministro a Roldán

El presidente del Gobierno, Felipe González, reconoció ayer que estuvo a punto de cometer un "error dramático" porque pensó en nombrar a Luis Roldán ministro del Interior en sustitución de José Luis Corcuera. En una entrevista en la cadena SER dijo que percibía un desgaste personal y una pérdida de credibilidad tras los 12 años de gobierno y los escándalos de corrupción. González reiteró que no ha dado trato de favor a su cuñado.

La entrevista sirvió para que González ofreciera su visión de el panorama político español al hilo del caso Palomino. Dijo que no acusaba a "nadie todavía" cuando se le preguntó quiénes eran los responsables de la campaña contra él, tal como denunció en Casablanca. Pero, a renglón seguido, aseguró que "vivimos una situación en la que hay gente que tiene miedo a decir lo que piensa". "Es una situación intolerable".Admitió, no obstante, que había que hacer un ejercicio de buena fe para creer que no había habido trato de favor a su cuñado, teniendo en cuenta que había respondido equivocadamente por Mariano Rubio cuando se presentaron las primeras denuncias contra el ex gobernador del Banco de España. También desveló que podía haber cometido un "error dramático", pues pensó en la posibilidad de que el fugado Luis Roldán fuera el sustituto de José Luis Corcuera al dimitir éste como ministro del Interior hace ahora un año.

Aunque señaló que no le importaba que se creara una comisión sobre el caso Palomino, precisó que la intencionalidad de la misma, solicitada por el PP, "puede colocar la dinámica democrática en un camino muy peligroso". "Si alguien me acusa de un trato a favor hacia mi cuñado tiene que probarlo. La democracia es esto. Lo contrario es la inquisición y el estalinismo".

Responsabilizó al PP por "alimentar cualquier tipo de especulación" sobre noticias no demostradas sobre el caso Palomino y anunció que desde el septiembre el presidente del PP, José María Aznar, había rechazado todos los intentos de La Moncloa por restablecer el diálogo con él. [Aznar dijo ayer por la mañana que no estaba para "charlitas de café", aunque la víspera por la noche afirmó, en Antena 3 Televisión, que estaba dispuesto a hablar con Felipe González]. Acusó a los populares de no tener capacidad para generar confianza alternativa y destacó que a "algunos partidos se les adivina lo que van a hacer la semana siguiente al leer algunas informaciones en algunos periódicos".

Dijo que no había leído el libro recientemente, publicado por Aznar,-España, la segunda transición- y que cuando se plantea esta tesis debe explicarse "hacia qué se quiere transitar si hubiera una necesidad de una segunda transición". "Hay un requisito indispensable de la primera transición que es el consenso, que aclare eso, porque de lo contrario es una manera de enredar". También denunció que IU y el PP están intentando formar una pinza contra el PSOE.

Descartó un adelanto electoral si los resultados de los comicios municipales de mayo no son favorables para el PSOE.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0023, 23 de noviembre de 1994.

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