...A una auténtica Cámara territorial
La propuesta elaborada por el catedrático Diego López Garrido, que ayer publicó EL PAÍS, tiene como objetivo la conversión del Senado en una Cámara de representación territorial, a través de la participación de las comunidades autónomas en su composición y mediante la expresión de su voluntad autonómica con dimensión de poder del Estado.De prosperar tal propuesta, el presidente del Gobierno perderá la facultad de disolver el Senado. La Cámara Alta se renovará parcialmente cada vez que se disuelva un Parlamento autónomo. Las elecciones se celebrarán conjuntamente a las autonómicas para elegir cinco senadores por cada comunidad autónoma, más los que proporcionalmente le correspondan a cada una, a razón de uno por cada 500.000 habitantes o fracción superior a 250.000. La provincia dejaría de ser circunscripción electoral para esta cámara.
La especialización territorial del Senado le daría protagonismo en la elaboración de textos legales o en la trasposición de directivas de la Unión Europea que afecten a competencias autonómicas y municipales.


























































