Exitoso debú danés de Arantxa Argüelles

La semana grande de la danza en Copenhague empezó anteayer con el ballet completo La Sylphide, el gran clásico de Bournonville que es emblema y bandera del ballet danés. La zaragozana Arantxa Argüelles ha superado a teatro lleno y con grandes aplausos esa prueba de fuego. La noche fue especialmente emotiva pues al final de la representación subieron al escenario el director del ballet, Peter Schaufuss, y el sobreintendente del Teatro Real, Michael Christiansen, para anunciar el nombramiento de un nuevo primer bailarín, el joven Johan Kobborg, de 22 años, que había hecho una brillante función como pareja de Arantxa.
La nueva producción de La Sylphide con un decorado y vestuarios llevados a la perfección académica, gustó al público y a la crítica. Ayer, en la primera página del prestigioso Berlingske Tidende no faltó la foto de Arantxa y Johan recibiendo los aplausos del público, y el más solvente de los críticos de ballet daneses, Erik Asciengreen no escatimaba elogios a esta nueva etapa del Real Ballet Danés donde a la inyección de jóvenes del lugar se ha sumado una primera bailarina extranjera, la española Arantxa Argüelles.
La coreografía de Schaufuss, más dinámica y actual pero sin faltar a los principios patrimoniales, da lugar al lucimiento de toda la plantilla y rescata las estilizadas gigas escocesas del primer acto así como el humor y mímica del segundo. Es de destacar la conmovedora participación de los niños del conservatorio adscrito al teatro; entre el público estaba Sofía Golovkina, directora de la escuela de ballet del Teatro Bolshoi de Moscú, que preguntó al final de la representación que dónde se había formado la bailarina española que tan alto ponía el listón técnico con su limpieza y musicalidad.


























































