Carter ofrece al dictador de Haití un exilio que evite la invasión
En un último gesto de Estados Unidos, el ex presidente Jimmy Carter llegó ayer a Haití para ofrecer al dictador Raoul Cédras una salida digna que evite la invasión y obligue al militar caribeño al exilio. Mientras el presidente Bill Clinton se reunía en el Pentágono con los jefes militares, Carter declaraba: "Tenemos una misión muy simple, pero muy importante: trabajar con los funcionarios haitianos para lograr una aplicación pacífica de la politica de EE UU y de las resoluciones de la ONU".
"Nos damos cuenta de que el pueblo haitiano", señaló ' Carter en el aeropuerto de Puerto Príncipe, "quiere paz, libertad y democracia". Los resultados de la gestión de Carter y de sus acompañantes -el ex jefe de las fuerzas armadas de EE UU Colin Powell y el senador demócrata Sam Nunn- serán confidenciales y se entregarán a Clinton. La primera reunión se prolongó durante tres horas, y,ambas partes convinieron en volverse a entrevistar hoy mismo a las nueve de la mañana, hora local (tres de la tarde, hora española).La búsqueda de una salida airosa para Cédras y sus compañeros de la junta militar aparece como el primer objetivo de Carter. España, Francia, Panamá y Argentina podrían ser el destino de los militares haitianos si aceptan abandonar el poder y facilitar la vuelta a Jean-Bertrand Aristide. Todo el operativo militar de la invasión está preparado y sólo espera una eventual decisión de Clinton para ponerse en marcha y ocupar Haití.


























































