Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Muere un hombre que participaba en la extinción del incendio que devasta la sierra de Yeste

El fuego se cobró ayer su víctima mortal número 22 este verano en los montes de España. Un hombre de 69 años que participaba en las tareas de extinción del incendio, supuestamente provocado, que desde el pasado domingo arrasa la sierra de Yeste (Albacete) fue encontrado ayer muerto. El siniestro ha acabado ya con más de 3.200 hectáreas y obligado a evacuar a unas 900 personas de 14 pedanías y aldeas cercanas a Yeste. Otras 2.000 hectáreas de las Alpujarras granadinas han quedado calcinadas por las llamas, en un incendio que anoche quedó prácticamente extinguido.

MÁS INFORMACIÓN

El cadáver de Antonio Elbal Lozano, casado y con dos hijas, fue encontrado semicalcinado a las cuatro de la tarde de ayer a unos ocho metros del camino que une las pedanías de Raspilla y Boche con el paraje de La Tejeruela, donde vivía el fallecido, en el término municipal de Yeste. Elbal, según diversas fuentes, se quedó en la zona después de que coinenzara el desalojo de las pedanías y dado que el peligro en ese paraje no era inminente. El hombre decidió, por su cuenta, ayudar al control de las llamas y, al parecer, resbaló en un terreno escarpado y el fuego le atrapó. Su funeral se celebrará esta tarde en La Tejeruela.Yeste, una población de 6.000 habitantes, vive angustiada desde la tarde del domingo. El fuego ha obligado ya a desalojar 13 pedanías y aldeas del término municipal, la residencia de ancianos del pueblo y varios campamentos juveniles. La proximidad de las llamas obligó a vaciar ayer el depósito de butano situado a la entrada de la localidad y a trasladar 400 bombonas. Las llamas seguían propagándose a medianoche en dos frentes sin cóntrolar, uno en dirección norte y otro hacia el río Segura, mientras que otro frente había quedado controlado.

Medios técnicos y humanos de Andalucía y Murcia reforzaron ayer las labores de extinción en las que trabajan cerca de 500 1 ersonas, entre guardias civiles, voluntarios, guardias forestales, personal del Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento de Albacete y tropas de la brigada 32 de Cartagena. Desde el aire les apoyan cuatro hidroaviones de Icona, dos aviones Hércules, dos helicópteros de la brigada aerotransportada de Cuenca, cinco helicópteros de la Consejería de Agricultura de Castilla-La Mancha y tres aviones de carga en tierra.

El fuerte viento y lo accidentado de la zona, montañosa y con frondosos bosques de pino, dificultan el trabajo de las brigadas terrestres y los hidroaviones.

Desolación

En las Alpujarras de Granada, el paisaje es desolador. Las laderas que emergen sobre las localidades de Mecina Bombarón, Yegen y Válor han sido arrasadas por el fuego, que anoche estaba "prácticamente extinguido", según un comunicado del Plan Andaluz de Lucha Contra Incendios (Infoca). Han desaparecido los frutales y las masas de pinos, nogales y encinas.

En Mecina Bombarón, donde se originó el fuego, nadie cree que el incendio fuera intencionado y partiese de varios puntos diferentes, como sostiene la Junta de Andalucía. La Guardia Civil inspeccionó ayer la orilla del río Mecina e identificó los restos de la hoguera de unos excursionistas y cascos de botella.

El lunes hacia las tres de la tarde las llamas se reavivaron en Mecina y alrededor de 400 voluntarios tuvieron que subir de nuevo al monte y aguantar hasta la madrugada de ayer en que fueron extinguidas por segunda vez. Algunos que salvaron sus pro piedades del primer fuego las perdieron con el segundo. Mecina, que junto con Yegen forma el municipio de Alpujarra de la Sierra, de 1.200 habitantes, fue tes tigo de cómo se produjo el fuego. Desde el río se elevó una llama rada que pronto escaló una es carpadura llena de matorrales a unos dos kilómetros del núcleo urbano.

Los vecinos de Alpujarra de la Sierra rechazan por unanimidad la hipótesis oficial. "El fuego se propagó desde un solo punto", coinciden los testigos, quienes reprochan a la Administración que no haya vigilado con más celo las zonas de riesgo adonde acuden los excursiones. Una persona que acompañó ayer a la Guardia Civil dijo que habían encontrado un manojo de leña listo para preparar una comida y restos de botellas. La sierra no había sido limpiada desde hace un año por falta de fondos.

Otros dos incendios se produjeron a primeras horas de la tarde de ayer en la provincia de Almería en los términos municipales de Turre y Alhama de Almería. Además, el fuego que se había dado por extinguido de madrugada en los municipios de Adra (Almería) y Turón (Granada), se reavivó ayer. Hasta anoche se habían quemado 350 hectáreas de matorral.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 10 de agosto de 1994

Más información

  • El fuego devora 2.000 hectáreas de árboles en las Alpujarras granadinas