La restauración de los jardines históricos de Aranjuez llega al 40% tras cinco años de trabajo

El Patrimonio Nacional ha recuperado en los últimos cinco años más del 40% de los jardines artísticos de Aranjuez. El grave estado de deterioro en que se encontraban mereció las críticas de botánicos, ecologistas y expertos en jardinería, que no le daban más de diez años de vida de continuar al mismo ritmo de degradación. El Patrimonio Nacional puso en marcha un ambicioso plan de restauración integral, a 15 años, y con un presupuesto en tomo a losmil millones para recuperar uno de sus bienes más emblemáticos, aunque reconoce que mantenerlo como en sus épocas de mayor esplendor -en el siglo XVIII, sólo el jardín del Príncipe contaba con 400 obreros- es una tarea imposible.

Precisamente, éste es el mayor problema con que se enfrenta Patrimonio Nacional: conservar unas propiedades pensadas y diseñadas en una época en la que había distintas prioridades y necesidades. Hasta el momento se han invertido 410 millones de pesetas, y aún restan diez años más de trabajo, en los que se invertirá una media anual de 60 millones de pesetas en restauración.En el caso de estos jardines ha habido que luchar no sólo contra el paso del tiempo, la disminución de la mano de obra, la falta de dinero hasta 1989, en que el Patrimonio Nacional empezó a recibir fondos procedentes de los Presupuestos del Estado, era un organismo muy deficitario-, sino también contra las plagas y las enfermedades. La grafiosis que ataca a los olmos ha provocado verdaderos estragos en Aranjuez. De 11.000 ejemplares censados en 1984, actualmente no queda ninguno.

"Estos jardines fueron prácticamente el único sitio de España donde se luchó con un ambicioso plan de choque contra la graflosis, con tratamientos aéreos e inyección de productos químicos. Fue muy costoso, y al principio dio buenos resultados, pero al final no han logrado sobrevivir", dice Ricardo de la Torre, ingeniero responsable del proyecto de recuperación de estos jardines.

Grave deterioro

De la Torre, aun así, se muestra optimista sobre el futuro de los jardines: "A pesar del grave deterioro que han sufrido, no se han perdido los trazados históricos". Actualmente, Patrimonio Nacional está realizando una importante labor de replantación forestal, pero con gran diversidad de especies para evitar los efectos de una nueva plaga sobre una de ellas.

El- plan afecta al jardín del Príncipe, de unas 150 hectáreas (el Retiro tiene 118), y de la Isla, más antiguo y también más pequeño. En el jardín de la Isla, situado junto al Palacio Real, se ha recuperado el llamado jardín del Rey, único en España al ser el último vestigio de espacie ajardinado de tiempos de Felipe II que aún se conserva. Se ha recuperado el suelo, el surtidor y las estatuas originales. Además, se han sustituido 15 kilómetros de setos de nueva plantación, todos los dibujos de boj, se ha remodelado completamente el parterre introduciendo un nuevo sistema eléctrico y nuevas formas de riego automatizado por aspersión y goteo, aunque también se mantiene el sistema tradicional por caceras de teja y ladrillo a cielo abierto. Se han remodelado caminos, hecho nuevas praderas y viveros, aumentado las especies botánicas y arreglado un buen número de fuentes, unas nueve en total.

Para los próximos años se espera la recuperación del jardincillo de la isleta y los caminos y la huerta del infante, donde se replantarán frutales, tal y como se concibió originalmente. También se están construyendo nuevos vestuarios y mejorando la infraestructura interna, además de la puesta en marcha de una escuela de jardinería y otra de medio ambiente.

Respecto al jardín del Príncipe, la labor ha sido menos visible, ya que ha necesitado un importante tratamiento de suelo y la replantación de muchas especies -fue el primer jardín botánico de España-. La desaparición de los olmos ha convertido zonas frondosas en grandes claros.

La primera fase de recuperación en este jardín fue el tratamiento de los chinescos y la eliminación de la piscifactoría. Se han plantado cinco hectáreas de praderas del total de diez previsto, y próximamente se iniciarán las labores de recuperación de la huerta de la primavera, el laberinto, las islas, el hexágono y el pabellón real, además de trasladarse la fuente de la Casa de Marinos a su lugar original. Este jardín, de 150 hectáreas, seguirá manteniendo su aspecto asilvestrado y rústico que tanta fama le ha dado.

El propio Patrimonio Nacional reconoce que mantener estos jardines en perfectas condiciones es imposible. "Son tan grandes que cuando hayamos terminado habrá que volver a empezar", dice Ricardo de la Torre. Además de su recuperación integral, se está buscando también su potenciación turística, según afirma Julio de la Guardia, gerente de Patrimonio Nacional, y ya se han elaborado rutas artísticas y botánicas muy detalladas y numerosas en ambos jardines.

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