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CARTAS AL DIRECTOR

¿Dónde están mis dos pesetas?

Lo que voy a relatar parece sacado de un guión de película surrealista, aunque es verídico. Soy perceptor del subsidio de desempleo, lo que me aporta la voluminosa cifra de 45.427 pesetas al mes. Perdón, quise decir 45.425. Me explico: cuando voy a cobrar dicha cantidad a la Caja Postal de Ahorros, y al no ser de los más madrugadores, resulta que se acaban las unidades de una peseta y nos afanan dos pesetas. No, no nos dan un duro de más, nos dan de menos. Alguien pensará ingenuamente: "Pero, hombre, ¿por dos pesetas?". Multiplique esas dos pesetas por varios miles, y esos miles por los 12 meses del año, y le aseguro que algunos (no sé si la Caja Postal en este caso, u otras entidades bancarias, o si es el Inem) se ahorran cientos de milesde pesetas al año. Argentaria-Caja Postal obtiene miles de millones de beneficios anuales, no se olvide.Pero hay algo más: a cualquier asalariado, de su nómina no se le descuenta ni una peseta; a los parados, sí, con el agravante de firrnar que cobras dicha cantidad.

Regularmente he ido reclamando esas dos pesetas y cuando no se han encontrado unidades de una peseta me abonaron un duro. Evidentemente, no soy responsable de que la Caja Postal no disponga de monedas de peseta ni de que el resto de parados que cobran lo que yo no reclamen lo que es justo. Pues bien, para extirpar mi mal y peligroso ejemplo, hoy en la cola del paro, donde fui madrugador, la cajera, de muy malos modos, me dice que aunque hay pesetas a mí no me las va a dar porque el mes pasado me dio un duro y este mes "le toca a otros cobrar las dos pesptas" (sic), ni que esto fuera la lotería.

Para darle otro toque surrealista al asunto, resulta que estoy en la lista del Inem de control de prestaciones, por lo que cada mes tengo que hacer acto de presencia y firmar como si fuera un presunto delincuente. Otro dato más: en cinco años de antigüedad en el paro jamás me han llamado para un curso ni para un trabajo.

En un país con millones de parados, cuando vemos que el ex gobernador del Banco de España está como está, cuando el ex director de la Guardia Civil se encuentra fugado, etcétera, que a un parado se le niegue cobrar lo suyo, ni más ni menos, es surrealista. ¿Por dónde andan mis dos pesetas? ¿En qué bolsillo están?- .

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 20 de junio de 1994