Crítica:JAZZ: VALERY PONOMAREV & MILESTONE TRÍOCrítica
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Palpitante ortodoxia

Los Jazz Messengers acogieron a multitud de músicos procedentes de variadísimos orígenes culturales y estilísticos, pero sólo una vez pudieron presumir de llevar a un moscovita en sus filas. Tan gélico exotismo acaeció en los años setenta, y muchos se preguntaron si el insólito fichaje efectuado por el inolvidable Art Blakey, líder del grupo y mensajero mayor del hard bop, venía impuesto por algún secreto tratado bilateral para atemperar la guerra fría o se debía, simplemente, a un capricho. Pues bien, ni lo uno ni lo otro. Lo que debió ver el astuto Blakey en Valery Ponomarev fue a un músico de gran corazón, bien pertrechado técnicamente, sincero por encima de todo y fiel seguidor del gran Clifford Brown. Desde luego, su inclusión estaba justificada.El trompetista correspondió con creces a la fe que Blakey depositó en él y todavía parece rendirle tributo en cada actuación. Su jazz; insiste en abrazar un hard bop ortodoxo y palpitante, que respira a pleno pulmón en líneas melódicas apasionadas y ágiles, proyectadas con energía casi juvenil. Es el jazz que recoge su último disco, Live at Sweet Basil, y es el jazz que hace cada noche en Whisky Jazz acompañado con cooperativa discreción por el Milestone Trío, cada vez más cerca de convertirse en un equipo compenetrado y plenamente libre.

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Ponomarev & Milestone TríoValery Ponomarev (trompeta), Fabio Miano (piano), Richi Ferrer (contrabajo) y Carlos González (batería). Whisky Jazz Club. Madrid. Hasta el 28 de mayo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0026, 26 de mayo de 1994.