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El PP exige el desalojo de 217 infraviviendas de la Comunidad

El gobierno municipal del PP ha vendido un latifundio de San Blas a los promotores privados. Pero no ha conseguido vaciar los terrenos de chabolas o barracones para que pueda comenzar la construcción de 10.000 pisos. Ayer, la Gerencia de Urbanismo tuvo que aplazar un mes el cobro de la parcela adjudicada en marzo a Provip.

Esta cooperativa no ha podido ocupar los terrenos ni conseguir clientes porque están llenos de barracones habitados por 217 familias. Las infraviviendas son propiedad del Instituto de la Vivienda de Madrid.

Los directivos de la cooperativa explicaron a Urbanismo que el Ayuntamiento no tiene la titularidad de los terrenos que les había adjudicado y, además, éstos están ocupados en un 70%.

"No podemos captar clientes y, por tanto, no podemos pagar, como estaba convenido, el 50% del precio de la parcela", explicaron por carta a los dirigentes municipales.

Pedro Areitio, gerente de Urbanismo, trasladó la culpa a la Comunidad. "Exigimos al Ivima que desaloje esos terrenos en un mes, porque, de lo contrario, pediremos daños y perjuicios", remarcó.

El Ayuntamiento presentó el pasado 6 de mayo un requerimiento notarial para que la Comunidad retire los asentamientos de la avenida de Guadalajara. La Gerencia de Urbanismo intenta, según Areitio, que el Ivima desaloje esos terrenos desde el pasado mes de septiembre. El Ayuntamiento permitió ocupar las parcelas en 1981, pero la autorización caducó hace cuatro años.

Realojo "a hurtadillas"

Oswaldo Román, viceconsejero de Política Territorial, no entendía ayer las prisas municipales. "Pretenden hacerlo a hurtadillas, no resolviendo los problemas sociales de estas familias. Por eso hacen cosas tan dudosas como el realojamiento de chabolistas ilegales en la Cañada Real. A lo mejor, con esta presión pretenden romper el Consorcio para el Realojamiento de la Población Marginal", denunció Román.La barriada de viviendas modulares situada junto a la carretera de Vicálvaro está fuera de los programas de trabajo social del Consorcio, a pesar de que es este organismo el encargado de dar vivienda a sus habitantes. El núcleo está rodeado de basura y con un ambiente enrarecido por el constante tráfico de droga.

En los últimos planes de realojamiento de los chabolistas madrileños, aún sin aprobar, le corresponde a la Comunidad de Madrid buscar una solución para este núcleo, que, como Los Focos, ocupa parte de los terrenos del polígono de La Rosa, donde se levantarán unas 9.000 viviendas.

El proyecto que existe prevé trasladar a estas 217 familias a un solar próximo, donde se construirían unas casas bajas o viviendas prefabricadas nuevas después de derribar las existentes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 12 de mayo de 1994