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Descubierto un mecanismo para matar selectivamente las células cancerosas

Los investigadores esperan lograr un tratamiento en dos años

Antonio Caño

Los científicos han descubierto un mecanismo de inmortalidad de las células que puede llegar a ser un revolucionario y eficaz tratamiento contra el cáncer: un método para combatir la indefinida multiplicación de las células cancerosas sin dañar a las células normales. Si se demuestra efectivo cuando comience a experimentarse, este sistema podría curar la mayoría, o quizá todos, los tumores malignos que en estos momentos constituyen una de las principales causas de mortandad en los seres humanos.

El descubrimiento, publicado por los investigadores en el último número de la revista Proceedings, de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos, aclara por qué las células cancerosas se dividen indefinidamente dando lugar a los tumores característicos de estas enfermedades. Han identificado la presencia en células tumorales de una enzima de la inmortalidad, denominada telomerasa, que evita el proceso natural de envejecimiento y muerte de las células. Esta enzima podría ser un objetivo excepcional para nuevos tratamientos específicos ya que no afectaría a las células sanas, donde está inactivado el gen que la produce. Es decir, que las inmortales células del cáncer pasarían a ser mortales, igual que las células normales, y con ellas desaparecería también la enfermedad.

Hasta ahora el proceso de desordenada multiplicación de las células cancerosas sólo podía ser combatido con métodos, como la quimioterapia, que, además de destruir las células enfermas, destruyen también las sanas, por lo que su uso sólo puede ser temporal y raramente llega a aniquilar completamente los tumores.

Un portavoz de la Academia Nacional de Ciencias ha comentado el optimismo de los investigadores, que han considerado que este método constituye "una oportunidad única para interrumpir el crecimiento de las células del cáncer".

La investigación de este método está dirigida por Calvin Harley, de la McMaster University de Ontario (Canadá), que actualmente es director del departamento de biología celular en una compañía de biotecnología de Menlo Park (California). Otros tres investigadores, Christopher Counter, Hal Hirte y Silvia Bachetti, colaboran en los trabajos.

El descubrimiento está aún a nivel de laboratorio, y ni siquiera ha sido todavía probado en animales. Pero los investigadores creen que en un plazo aproximado de dos años podrán hacer los primeros ensayos con un medicamento obtenido a partir del nuevo hallazgo.

La telomerasa es una proteína que actúa protegiendo la integridad de los cromosomas en cada división celular. Cuando no está presente, como sucede en las células sanas, el tamaño de los cromosomas disminuye en cada división celular y el deterioro del material genético conduce a la muerte celular. Una célula humana normal se divide entre 50 y 100 veces. Se cree que las células normales, con excepción de las del espirma y los óvulos, no producen telomerasa.

Más pruebas

"Conocemos muy poco de la enzima [telomerasa]", ha señalado Arnold Levine, de la Universidad de Princeton (EE UU), quien cree que son necesarias pruebas más sensibles para verificar su ausencia o presencia en las células normales. "Siempre buscamos cosas que diferencien a las células cancerosas de las normales y ésta es lo último en esta búsqueda". Paradójicamente, la idea de este descubrimiento es la de aceptar y promover la muerte de las células dentro de un proceso natural en los seres humanos. Hasta ahora se habían hecho decenas de investigaciones relacionadas con este mecanismo dirigidas a impedir el envejecimiento de las células con el objetivo de alargar la vida de las personas. En esta ocasión de lo que se trata es de todo lo contrario: combatir la inmortalidad de las células.

El crecimiento de cualquier tejido se basa en que cada célula se divide en dos, duplicando cada uno de sus cromosomas. Pero ese proceso de multiplicación no es perfecto, y en cada división se producen errores de copia del ADN de los cromosomas, sobre todo de telómeros, fragmentos de ADN situados al final de los cromosomas.

Lo que los investigadores han descubierto ahora es que las células del cáncer están protegidas para no perder telómeros porque en ellas está activado el gen que produce la enzima telomerasa, que hace que esas células no envejezcan. Según ha explicado Harley, no está claro cómo se activa este gen, normalmente dormido, pero debe ser el resultado de algún tipo de mutación, alguna alteración en el código genético, quizás en fragmentos del ADN que regulan la actividad de este gen.

La investigación de mecanismos de control de la muerte celular es un área reciente de gran interés en biología molecular y ya han sido identificados varios genes y procesos implicados, además del de la telomerasa. La estructura química de la telomerasa no se conoce todavía por completo, aunque se sabe que existe en los organismos unicelulares que se reproducen por división celular, lo que les ha permitido dividirse ininterrumpidamente durante millones de años.

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