Muere el historiador alemán Golo Mann, a los 85 años

El hijo del autor de 'La montaña mágica' sufría un cáncer

El historiador Golo Mann murió ayer apenas dos semanas después de su 850 cumpleaños. Alemania pierde así a su historiador más conocido y a una de las mentes más lúcidas en la interpretación de la realidad del país. El hijo del Premio Nobel de literatura Thomas Mann falleció de un cáncer en casa de su nuera, en la localidad renana de Leverkusen, adonde se había trasladado desde Kilchberg, en Suiza, donde vivía desde hace muchos años.

Golo Mann había nacido en Múnich el 27 de marzo de 1909. Mientras tres de sus cinco hermanos, Klaus, Erika y Monika, se dedicaron a la literatura como su padre, Golo estudió filosofía e historia y en 1932 se doctoró en la Universidad de Heidelberg, donde impartía clases el filósofo Karl Jaspers, con una tesis sobre Hegel.Con la llegada al poder de Hitler en 1933, los Mann tuvieron que abandonar Alemania. Golo Mann emigró primero a Francia, donde sobrevivió dando clases de literatura alemana e historia, luego a Suiza, como periodista, y finalmente debió abandonar Europa y exilarse en Estados Unidos, concretamente a California donde impartió clases de historia en la universidad de Los Ángeles.

Acabada la guerra no regresó inmediatamente a Europa, sino que esperó hasta finales de los años cincuenta. Una vez en Alemania ocupó varias cátedras en distintas universidades, pero a partir de 1964 abandonó la enseñanza y se dedicó exclusivamente a la publicación de libros de historia, entre los que destacan la Historia de Alemania de los siglos XIX y XX, publicada en 1971 y convertida en una obra de referencia inexcusable, y Wallenstein, una excelente, biografía sobre uno de los principales protagonista de la Guerra de Treinta años, el. acontecimiento clave que marcó el devenir del pueblo alemán desde el siglo XVII. Asimismo fue el editor de una extensa Historia Universal.Un estilista

Mann no solo fue famoso por sus profundos conocimientos de historia y política, sino también por su excelente estilo que le valió diversos premios literarios, entre ellos el Büchner, el más importante que se entrega en Alemania. La mejor muestra de su capacidad literaria la ofreció en su última obra La familia Mann, un extraordinario libro de memorias, especialmente de infancia, en el que describía los avatares de su familia y donde, entre otras cosas, analizaba las difíciles relaciones que mantuvo con su padre y la fascinación que sobre él ejercía su heterodoxo tío Heinrich, el maldito por excelencia de la familia Mann.

En los últimos años, pese a vivir en el semiexilio suizo, era frecuente su participación en la vida pública y política de Alemania, donde su opinión se recibía con gran respeto y era solicitada muy a menudo.

Sus opiniones no siempre caían en la ortodoxia. Golo Mann, entre otras cosas, apoyó la ostpolitik (la política de apertura al Este) del gobierno socialdemócrata de Willy Brandt; durante los años duros del terrorismo de la banda Baader-Meninhoff diagnosticó un " nuevo tipo de guerra civfl", pero, en sentido contrario, a principios de los años ochenta se declaró en favor de limitar la immigración desde el Tercer Mundo y de Europa oriental y, por otro lado, en 1984, originó una polémica cuando pidió que el Gobierno de Bonn reconociese diplomáticamente la existencia de la República Democrática de Alemania, lo que sucedió poco después.

El historiador se cuenta entre quienes defendían la tesis que el Holocausto contra los judíos y los crímenes del régimen nazi constituyen un hecho único en la historia europea moderna. Hace unos años afirmó que el pasado nazi era un asunto cerrado y concluido.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0008, 08 de abril de 1994.