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Una editorial ligada a Sánchez Ruipérez admite que ordenó investigar a directivos

La empresa Gesdisa, distribuidora de la Editorial América Ibérica, admitió ayer que encargó a la compañía de seguridad Lince "un informe laboral, ante la aparición de indicios razonables sobre supuestas irregularidades profesionales" de algunos de sus directivos. La distribuidora y la editorial, de las que es accionista Germán Sánchez Ruipérez, presidente honorífico de Grupo Anaya, aseguran en una nota he cha pública ayer que emprenderán acciones legales contra Lince, tras conocer la desarticulación de una red de escuchas ilegales que operaba en América Ibérica.Gesdisa y América Ibérica aseguran en el comunicado que el principal responsable de las citadas "irregularidades profesionales" era Javier Mañas, vicepresidente de ambas firmas, "quien dimitió en abril de 1993, periodo en el que finaliza la prestación de servicios de la empresa Lince".

Los responsables jurídicos de Gesdisa han encargado "las acciones legales oportunas contra la empresa Lince" porque sospecha que dicha agencia de seguridad "incurrió en prácticas ilegales en la realización de su trabajo" que son rechazadas "enérgicamente" porque son "impropias de su filosofía empresarial".

El comunicado añade que "Gesdisa-América Ibérica no tienen relación accionarial con Grupo Anaya desde octubre de 1993, pero añade a renglón seguido que Germán Sánchez Ruipérez es "uno de sus accionistas".

La desarticulación de la red de escuchas muestra que Javier Mañas fue espiado por la Agencia Lince, cuyo propietario, José Antonio Guisado -único detenido hasta ahora por estos hechos-, ha declarado a la policía que trabajó para Anaya.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 6 de marzo de 1994