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El coleccionista Peter Ludwig regala 90 obras de Picasso al museo de Colonia

La donación acaba con las esperanzas de Barcelona de adquirir parte d e los cuadros

El mayor coleccionista privado de arte del mundo, Peter Ludwig, donará 90 obras de Picasso al museo de Colonia que lleva su nombre. A las piezas regaladas, cuyo valor supera los 12.000 millones de pesetas, hay que añadir otras tantas del pintor malagueño que serán prestadas al museo. Con este aumento de fondos, el Museo Ludwig reunirá una de las colecciones más importantes en arte del siglo XX. La donación de Ludwig ha decepcionado a los responsables del museo Picasso de Barcelona, que acariciaban la idea de adquirir parte de esas obras.

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Entre las obras donadas, que en los próximos meses llegarán a Colonia, destacan el famoso Arlequín de 1923, el óleo Mujer con alcachofa, de finales de los años treinta, o los óleos de la última fase de Picasso Mosquetero y amor o Cabezas grandes, ambos de 1969.Según Peter Nestler, consejero de Cultura del Ayuntamiento de Colonia, la idea de reunir las obras de Picasso en una exposición permanente surgió el año pasado, tras el enorme éxito de la gran muestra de Picasso que tuvo lugar en Colonia, el año pasado y que atrajo a casi 300.000 visitantes en menos de tres meses. Nestler se enorgullece: "Sin querer caer en patriotismo local, creo poder afirmar que tendremos una de las exposiciones más importantes de Picasso, sin menospreciar la de Barcelona, que seguramente tendrá más obras de la primera fase del pintor. En cuanto a arte moderno, nos convertiremos en el número tres del mundo".

La noticia de la donación de parte fundamental de la colección picassiana de Peter Ludwig al Museo de Colonia ha puesto punto final a las, por otra parte escasas, esperanzas del Ayuntamiento de Barcelona de disponer de una parte de estos fondos en el futuro, informa . El concejal de Cultura, Oriol Bohigas, manifestó a finales de 1992 que habían tenido algunos contactos con el coleccionista en este sentido, pero que las negociaciones no podían concretarse hasta que se hubiera realizado la ampliación del Museo Picasso, prevista para dentro de unos años. La idea de pedirle al coleccionista alemán que parte de sus obras se depositaran en Barcelona surgió a raíz de la exposición Pablo Picasso. Colección Ludwig, que se presentó en el museo barcelonés a finales de 1992 y que incluía una selección de 180 obras de las 800 -600 de las cuales son obra gráfica- que componen la colección de picassos del coleccionista. La exposición se organizó en colaboración con el Museo Ludwig de Colonia, en donde. se presentó a principios del pasado año.

Si entre los responsables municipales la noticia de que las obras quedarán definitivamente en Colonia ha sido recibida con una cierta decepción, la directora del Museo Picasso, Maria Teresa Ocaña, siempre ha situado en el terreno de los "deseos" la posibilidad de gestionar esta colección. "Entre otras cosas", afirmo ayer, "porque la gran mayoría de estas obras ya estaban depositadas en Colonia y por lo que parece lo que se ha hecho es legalizar una situación de hecho". "La situación no ha variado y continuamos teniendo una excelente relación con Peter Ludwig, añadió Ocaña.

Rey del chocolate

Ludwig, un multimillonario de Aquisgrán nacido en 1925, ha acumulado su fortuna con la producción de chocolate, aunque su pasión fue siempre el arte. Se doctoró en 1950, precisamente con una tesis sobre Picasso, y posteriormente ocupó numerosos cargos en el mundo artístico y empresarial. Como coleccionista ha reunido a lo largo de su vida incontables obras que abarcan desde la edad antigua hasta el arte moderno. Las obras se encuentran dispersas por numerosos museos, sobre todo de Alemania, Austria, Suiza y Hungría.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 1 de marzo de 1994