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Un nuevo paso tras el éxito de las 54

El Gobierno vasco trata de realizar un ensayo con su reclamación de unas nuevas relaciones con el Gobierno central respecto a la Unión Europea. Tras el éxito de publicidad alcanzado con la aprobación de su plataforma de 54 reclamaciones autonómicas, para la que consiguió el aval parlamentario necesario, ahora pretende tomar la vía ejecutiva para sacar adelante una de las reivindicaciones más acariciadas por los nacionalistas de Euskadi: la de una relación directa con las comunidades europeas.Pero para esta iniciativa, los nacionalistas tienen que contar necesariamente con sus socios en el Ejecutivo: los consejeros del Partido Socialista de Euskadi (PSE-PSOE), que todavía no han manifestado públicamente su opinión.

La vía que intenta abrir el Gobierno de Ardanza en sus relaciones con la Unión Europea es más radical que la de la Generalitat de Cataluña, presidida por Jordi Pujol. También las quejas del Gobierno vasco hacia la posición que mantiene el Gobierno central en estas materias son más vivas.

El informe no ahorra críticas, en este sentido, a la política seguida por el Ejecutivo de Felipe González. La califica como la más centralista, junto con Francia, y pone como ejemplo la actitud mantenida ante el establecimiento de las circunscripciones para las elecciones europeas. Mientras países con estructura descentralizada, como Alemania, siguen un modelo de circunscripción descentralizado, en España el modelo es único, avalado, además, por una sentencia del Tribunal Constitucional.

Para los nacionalistas vascos, "sin el establecimiento de unos cauces de participación (en Europa) se produce, de hecho, un vaciamiento de competencias de los poderes políticos descentralizados, en nuestro caso, de la comunidad autónoma, en favor de la Administración central".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 13 de diciembre de 1993