Problemas que quedan por resolver
Los principales asuntos que bloquean el acuerdo en el marco del Acuerdo General sobre Aranceles y Comercio son:
-Audiovisuales: Entre EE UU y la Unión Europea (UE). La UE exige preservar la capacidad de iniciativa para reglamentar las tecnologías y las formas de transmisión de las imágenes existentes en la actualidad, así como las nuevas formas de transmisión futuras: teléfono, cable y satélite; mantener las cuotas de difusión para la producción nacional y europeas instituidas en la Televisión sin Fronteras; mantener y aumentar las ayudas públicas para el desarrollo del sector y libertad para desarrollar en el futuro las políticas y medidas destinadas a ayudar al sector audiovisual. EE UU quieren eliminar estas medidas para no dificultar su acceso al mercado europeo.
-Transporte marítimo: La UE piensa que la oferta estadounidense de abrir en un 3% los transportes marítimos en alta mar, no es suficiente y confirma su proteccionismo. Ante la posibilidad de no obtener un buen acuerdo prefieren sacar este capítulo de las negociaciones.
-Aeronáutica: Ambos bloques están trabajando en la extensión del acuerdo bilateral que restringe las subvenciones directas o indirectas a los fabricantes de aviones a un acuerdo multilateral. No se descarta que prosigan las negociaciones sobre estos tres temas más allá del 15 de diciembre.
-Servicios financieros: Estados Unidos pretende proporcionar dos tipos de servicios bancarios diferenciados (seguros y mercados de seguros) dependiendo del buen cumplimiento del país correspondiente, y pide como contrapartida mayor apertura para sus mercados financieros en el este asiático y Japón.
-Antidumping: EE UU pretendía mantener su propia legislación, sin aceptar las reglas del GATT. Según France Press, en la madrugada de hoy se ha alcanzado un acuerdo.
Entre Japón y el resto del mundo también hay discrepancias:
-Mercado del arroz: Apertura del mercado nipón del arroz al resto de los productores.
India y Pakistán mantienen, por su parte, diferencias con el resto de países en capítulos tan importantes como el textil. Los dos Estados se niegan en redondo a abrir sus mercados, lo que crea el rechazo de los demás países productores, que han puesto sobre la mesa medidas liberalizadoras.


























































