El nuevo feminismo salta al ruedo

3.000 mujeres reunidas en Madrid dicen que están "vivas y con mucho que decir"

"¿Qué significa que haya más de 3.000 mujeres reunidas, trabajando sobre un montón de cuestiones? Ante la cacareada crisis del feminismo, queremos decir que no ha muerto. Está más vivo que nunca", proclamaron ayer en una asamblea multitudinaria de clausura las portavoces de las jornadas feministas celebradas en Madrid. Quedó claro el feminismo como algo no exclusivo de mujeres, sino de todos los que son demócratas.

"Si la sociedad es variopinta, las mujeres también", dijeron las feministas, y plantearon "desde la diversidad, realizar estrategias conjuntas". La tarea común es la transformación de la sociedad". "Salud, trabajo, educación y sexualidad han estado siempre y seguirán estando en el movimiento feminista, pero necesitamos nuevos planteamientos y esquemas de trabajo. La sociedad cambia mucho, tenemos que reciclarnos continuamente", añadieron."Las feministas tenemos mucho que decir sobre los conceptos de progreso y bienestar", afirmó Arancha Rodríguez, de la Asamblea de Mujeres de Vizcaya e impulsora de lo que se acuñó en las jornadas como ecofeminismo. Esto significa mantener una actitud de crítica radical hacia el progreso entendido como consumismo y ofrecer alternativas: nuevas y menos dañinas formas de producción. Incluiría asimismo, rechazar la división sexual del trabajo y plantear modelos de vida diferente. "Desde hace 20 años, las mujeres venimos aportando elementos al movimiento ecologista, como la defensa del espacio privado, la organización contra la guerra y en defensa de sus víctimas y la oposición a la energía nuclear".

Entre la cincuentena de asuntos a debate, salió el tema de la mujer como colchón de la crisis económica y cómo el desempleo afecta más a la población activa femenina. Fue criticada, por "suponer un claro ataque a la mujer trabajadora", la recomendación gubernamental de que los empresarios sean cuidadosos en el despido de cabeza de familia.

"En las dos últimas décadas hemos conseguido que muchas mujeres despierten, pero tenemos que seguir espabiladas y no dejarnos llevar por el desconcierto", dijo una de las asistentes a la asamblea, donde se puso de relieve que las mujeres han podido llevar sus demandas feministas a las instituciones públicas.

Un eje de estas jornadas fue la autoafirmación de las mujeres, el perder el miedo a tomar la palabra en los espacios públicos y privados y a reivindicar el propio cuerpo. El cartel del colectivo de zaragozano de mujeres Ruda sintetizaba este deseo: "Tócate, mírate, siéntete, mímate, gústate, conócete, explórate, complácete, afírmate".

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 06 de diciembre de 1993.

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