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El Gobierno asume la ruptura del diálogo social y hará la reforma del mercado laboral en solitario

El ministro de la Presidencia reta a los sindicatos a que presenten alternativas antes del miércoles'

El Gobierno no cedió ayer ante las presiones sindicales, asumió la ruptura del diálogo social y aceptó la responsabilidad de llevar adelante en solitario la reforma delmercado laboral a partir del martes, día 30, fecha tope fijada para alcanzar un acuerdo con los sindicatos. El ministro de la Presidencia, Alfredo Pérez Rubalcaba, reconoció tras el Consejo de Ministrosque "las cosas no van bien" y retó a los sindicatos a que presenten una propuesta alternativa a su proyecto de reforma antes de que acabe el plazo el próximo martes. Rehuyó valorar el resultado de las movilízaciones realízadas el jueves por los sindicatos -"eso corresponde a los convocantes" dijo-, pero sí apuntó que "a los problemas de desempleo hay uno añadido, que prefiero no calificar".

El ministro de la Presidencia, Alfredo Pérez Rubalcaba, adoptó ayer, tras el Consejo de Ministros, un tono grave y rotundo a la vez para fijar la posición del Gobierno ante las movilizaciones celebradas la víspera por los sindicatos y la amenaza de huelga general contra la reforma del mercado laboral. Pérez Rubalcaba, en nombre del Gobierno, dijo que asumía la responsabilidad de llevar adelante la reforma laboral en solitario, sobre la base del proyecto del que dispone el Ejecutivo, si no se produce ningún acuerdo antes del martes, plazo final fijado por el Consejo de Ministros. Es la respuesta del Gobierno a las movilizaciones realizadas por los sindicatos la víspera, con 50 manifestaciones en las capitales españoles y una cifra de unos centenares de miles de manifestantes.Unas horas antes de la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, el secretario general de Empleo, Marcos Peña, manifestó que el Gobierno aprobará en el próximo Consejo de Ministros, el 3 de diciembre, las medidas de reforma del marcado laboral.

"El día 30 culmina una parte del trabajo iniciado hace meses [con sindicatos y patronal]. Hemos discutido durante meses y la responsabilidad de llegar a acuerdos es compartida por to'dos mientras dure la negociación. A partir del día 30 es responsabilidad del Gobierno y no la va a rehuir. Eso significa que tomará decisiones en materia de reforma del mercado laboral", dijo el ministro de la Presidencia con rotundidad."Error histórico"

En este sentido, el secretario de organización de Izquierda Unida (IU), Mariano Santiso, manifestó ayer que el Gobierno cometerá un "error histórico" si hace oídos sordos a la protesta social llevada a cabo el jueves en contra de la política económica y el proyecto de reforma del mercado laboral. El representante de IU pidió al Gobierno una ampliación del plazo del día 30 para negociar, porque "cualquier aspecto del mercado de trabajo que se modifica necesita de mucho tiempo de discusión y consenso con los sindicatos".

El secretario de acción sindical de UGT, Apolinar Rodríguez, criticó con dureza la decisión del Gobierno de mantener el plazo para llevar adelante la reforma del mercado laboral. "Existe una clara fractura entre la alarma social y lo que pasa en la mesa de negociación", dijo, tras lamentar que el Gobierno haya hecho caso omiso a las movilizaciones. Apolinar Rodríguez expresó la intención de los sindicatos de realizar nuevas movilizaciones, pero eludió hablar de huelga general.

Alfredo Pérez Rubalcaba retó a los sindicatos a que presenten una propuesta alternativa al proyecto de reforma del mercado laboral presentado por el Gobierno. "El Gobierno va a seguir negociando hasta el último día. Me atrevería a pedirles a los agentes sociales que pongan sobre la mesa de negociación su propuesta de reforma del mercado laboral". A renglón seguido hizo una petición de flexibilidad a los sindicatos y empresarios, así como un llamamiento a la comprensión de la necesidad urgente de la reforma. "El Gobierno ha dado pruebas de flexibilidad durante la negociación. Hemos cambiado de posición. Hago un llamamiento a la flexibilidad. Es una necesidad que tiene nuestra economía de urgente solución".

El ministro de la Presidencia insistió en que la pretensión del Gobierno al reformar el mercado laboral español es homologarlo al europeo. "Pretendemos que cuando un inversor tenga que decidir en qué país invierte no vea cosas negativas y no se sienta desalentado a invertir". El Gobierno dejó también abierta la puerta a seguir negociando elpacto de rentas porque "no tiene límite" en el tiempo.

La decisión del Consejo de Ministros de seguir adelante con la reforma del marcado laboral, pese a las presiones sindicales, coincidió con la publicación, ayer mismo, de la Encuesta sobre Población Activa (EPA), que arroja 150.000 parados más en el tercer trimestre del año y una cifra total de 3,5 millones. El conocimiento de estos datos dio pie a una somera respuesta del ministro de la Presidencia: "Se trata de utilizar este dato para reflexionar sobre lo importante que es un pacto por el empleo. Si no se llega a un acuerdo, el Gobierno tendrá que tomar medidas".

El próximo martes, el presidente del Gobierno, Felipe González, coincidirá con los líderes de UGT, Nicolás Redondo, y de CC OO, Antonio Gutiérrez, en el marco de un encuentro con la Confederación Europea de Sindicatos (CES). El ministro de la Presidencia restó importancia a la reunión, que circunscribió a un contacto fijado con antelación.

Más información en la página 41

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 27 de noviembre de 1993