"El paso más arriesgado de mi vida"
Edvard Shevardnadze, de 65 años, describió con estas palabras el regreso a su Georgia natal, en marzo de 1992: "Es el paso más arriesgado de mi vida". Apóstol de la "reconciliación nacional", no ha conseguido calmar por la vía de la negociación los movimientos independentistas ni las guerras de milicias en esta república desde la desintegración de la URSS.En agosto del año 1992, los generales más nacionalistas de las fuerzas armadas georgianas le impusieron la intervención en Abjazia en nombre de la integridad territorial de Georgia.
Derrota tras derrota, Shevardnadze debió firmar un año después un alto el fuego con los independentistas. Este acuerdo, criticado por los nacionalistas georgianos provocó una rebelión armada de los seguidores del ex presidente Zviad Gamsajurdia.
1 Shevardnadze llegó hasta el extremo de amenazar con dimitir a principios de septiembre para obtener plenos poderes y decretar el estado de sitio. Era demasidado tarde para recuperar el control de las regiones dominadas por Gamsajurdia e impedir que los separatistas abjazos retomaran las armas. Pronto, el dirigente georgiano decidió unirse a sus tropas rodeadas en Sujumi, capital de Abjazia.
De su paso por el Ministerio de Exteriores de la antigua URSS, Shevardnadze conserva sólidas amistades en el mundo entero, especialmente en Alemania, donde se le considera uno de los principales artesanos de la reunificación. El presidente de Georgia yautilizó sus relaciones para obtener ayuda financiera y técnica para mejorar la economía georgiana, maltrecha por meses de guerra civil.
La euforia que rodeó su elección triunfal para la presidencia del Parlamento, en octubre de 1992, seis meses después del regreso a su país natal, no duró. Gran pragmático, Shevardnadze se resignó recientemente a un acercamiento a Rusia, lo que sólo sirvió para aumentaf el descontento de los nacionalistas.
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